La tasa de mujeres que han empezado a tener problemas de adicción al juego supera ya la tasa masculina, casi doblándola. Aunque parece ser un tema tabú, las consecuencias para las mujeres son muy perjudiciales ya que, en muchas ocasiones, las graves pérdidas de dinero son irreparables e implican al entorno. 

The Guardian ha reunido voces de mujeres diversas que han caído o están en la misma situación de adicción al juego habiendo ya perdido el dinero de sus cuentas bancarias. Según GamCare, responsable de las ayudas sobre juegos de azar, el problema de estos juegos es la facilidad de acceso que tienen, pudiendo acceder desde los móviles.  El número de mujeres que informaron en el Reino Unido sobre un problema de juego ha aumentado al doble de la tasa de hombres en los últimos cinco años, de 2,303 en 2014 a 2015 a 3,109 el año pasado. En el pasado, si querían apostar, las mujeres tenían que enfrentarse al reino dominado por los hombres de las casas de apuestas o encontrar el tiempo y arriesgarse a la exposición de una sala de juegos. Ahora, el 70% de las jugadoras usan aplicaciones y sitios web, lo que se confirma según los testigos de The Guardian, quienes afirman que nunca habrían entrado en una casa de apuestas, pero que en el móvil todo es más fácil y accesible. 

A pesar de los datos, organizaciones sociales manifiestan que los datos no reflejan toda la problemática real ya que existe mucho estigma sobre las mujeres que juegan y es por eso que es muy difícil que acudan a pedir ayuda. 

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