El último asesinato a un niño de siete años en el Ejido presuntamente a manos de su madre,  vuelve a poner en la agenda la urgencia de aplicar mecanismos de protección preventiva para asegurar la seguridad de las hijas e hijos con padres o madres violentos.

El peso mayor en la justicia hasta el momento es el derecho de los padres o madres como tutores legales de sus hijos e hijas, en lugar de que el peso esté en el bienestar de las y los menores. 

¿Cómo se pueden evitar más asesinatos de niños y niñas en manos de sus padres o madres? Se necesita una mayor urgencia de actuación coordinada entre los diferentes sectores para evitar más muertes como la de Sergio de esta semana.  Es urgente que las instituciones responsables de actuar en la protección de las y los menores actúen rápido en cuanto haya un mínimo indicio como los que ya se estaban dando en el caso de Sergio.

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