Las novatadas como ritual de iniciación se han generalizado de forma universal, especialmente en instituciones como las universidades o las fraternidades, y se han normalizado mediante el acoso o el abuso para que éstos puedan formar parte del grupo. Aunque de forma prohibida, los veteranos siguen extendiendo estos actos que no dejan  de ser una forma más de ejercer una violencia capaz de llegar hasta la muerte en algunos casos. 

Así lo evidencia el estudio https://www.researchgate.net/publication/230713448_The_nature_and_extent_of_college_student_hazing, en el que se conceptualizan las novatadas como una forma de violencia interpersonal que puede poner en peligro la salud y la seguridad de los estudiantes.  

Los resultados obtenidos a través de una encuesta online en la que participaron 11.482 estudiantes universitarios, de entre 18 y 25 años, y 300 entrevistas en profundidad en 18 campus universitarios de los Estados Unidos, son muy contundentes. Los resultados revelan que las novatadas entre los estudiantes universitarios están muy extendidas e implican una variedad de factores que ponen en riesgo la vida de estos colectivos. El consumo en exceso de alcohol, la humillación pública, incluso los actos sexuales son algunos de los casos que se ponen en práctica; formas de violencia que no sólo han derivado en el abandono de los estudios o el miedo, sino que en muchos de estos casos se ha llegado hasta la muerte. Por ejemplo, el estudio nos revela que en el semestre de otoño del 2008, se registraron algunas muertes en distintas universidades de los Estados Unidos, vinculadas con las novatadas. 

Hasta el momento, estas prácticas se han identificado entre estudiantes de fraternidades en las universidades, del mismo modo que los resultados de esta investigación se han basado en estos contextos educativos. Sin embargo, los resultados nos alertan del peligro que pueden generar si no se desarrollan los instrumentos necesarios que prevengan las novatadas como forma de violencia. Si disponemos de medidas de éxito que combaten este tipo de prácticas desde edades tempranas, podremos lograr disminuir los riesgos para la salud de los estudiantes en edades adultas. 

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