Gracias a la valiente denuncia de un menor de Terrassa y la colaboración entre Mossos d’Esquadra y Policía Nacional se ha podido detener al presunto autor de delitos de acoso sexual online a menores, un joven de 22 años residente en Alcalá de Henares. En este momento se encuentra en prisión, según La Vanguardia.

En esta ocasión, el agresor utilizaba una popular plataforma de videojuegos para contactar con sus posibles víctimas. Siguiendo el patrón habitual, se ganó primero la confianza del menor a partir de las conversaciones que mantenían en los videojuegos, una vez ganada la confianza le pidió al menor que le diera todas las contraseñas de sus redes sociales, y ahí empezó la extorsión. Cuando perdía una partida, le exigía que le enviara imágenes sexuales como castigo y, sí se atrevía a denunciarlo, le amenazaba con que las difundiría a todos sus contactos. Así fue aumentando su posición de control, incluso dictándole cuándo debería estar conectado y con quién, obligándole a realizar videos sexuales.

Una vez más nos hallamos ante una actitud totalmente cobarde del agresor, que aprovechaba su posición de poder para coaccionar al menor. No hay actitud más cobarde en esta vida que agredir la libertad sexual de las y los menores.

La valiente denuncia del menor, de 13 años, consiguió que la investigación se pusiera en marcha y en poco tiempo lograron encontrar al agresor. En su vivienda encontraron varios discos duros, teléfonos móviles en los que había una gran cantidad de imágenes sexuales coactivas de diversos menores, entre ellas, las del denunciante.  En este momento se está investigando si estos ficheros han sido compartidos con otras personas adultas, o si hay más cómplices, además de identificar a las posibles víctimas de estas agresiones sexuales cibernéticas.

Crear diálogos generadores de entornos seguros, donde las y los menores den el paso para denunciar cualquier interacción coactiva, venga de donde venga, asegurando que la reacción siempre será de apoyo y solidaridad, es una de las recomendaciones científicas internacionales. Y si, además, se acentúa la ridiculez y cobardía de aquellos que acosan, aún mucho mejor.

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