Noura Saleh Alturki, Organization Development Manager,// Flickr

Las mujeres de Arabia Saudita viven bajo un sistema de tutela masculina, llamado Wali, el sistema más restrictivo para las mujeres según los informes de Freedom House dedicados a analizar las libertades sociales en cada país así como la vulneración de los derechos humanos. Dicha vulneración de los derechos humanos, así como los derechos de la mujer, no solo ha sido denunciada por organismos internacionales sino que,  según publicaba la BBC en 2003, los mismos jefes del gobierno asumían dicha vulneración, asumiendo las torturas y los castigos a la población, periodistas, etc. 

Las restricciones en el país han tenido hasta el momento una grave repercusión en la vida de las mujeres, quienes han sido tuteladas por sus padres, maridos o hijos, prohibiéndoles su libertad al trabajo, libertad de matrimonio, de conducir, de firmar documentación oficial, etc. No fue hasta septiembre de 2015 que las mujeres consiguieron el derecho a voto para las elecciones locales.  Durante este período de tiempo han surgido movimientos de mujeres y hombres que se han posicionado contra la falta de libertades, creando campañas como el Women to drive movement, que reivindicaba el derecho de las mujeres a conducir, o el Anti-male guardianship campaign, que exigía la libertad de movimiento de la mujer sin tener que ir siempre acompañada de un “guardián”. Mujeres y hombres que han reivindicado la libertad en el país se han visto forzados a duros castigos o a tener que escaparse para mantener su libertad. Este es el caso de la activista Dina Ali Lasloom, quien trató de escaparse en asilo en Australia y fue detenida en Manila. Desde el momento de su detención en abril de 2017 no se ha sabido más informaciones sobre ella que vive en asilo en Australia por escaparse del sistema de guardián. 

Gracias a la valentía de tantas mujeres y hombres que han sufrido consecuencias durísimas por sus posicionamientos, en julio de 2019 la historia de las mujeres en Arabia Saudita da un paso adelante. El gobierno autócrata ha concedido la licencia de conducción a las mujeres sin el permiso de un tutor legal masculino, su derecho a solicitar su pasaporte, registrar el matrimonio, el divorcio o el nacimiento de una criatura, así como recibir documentos familiares oficiales. Las reglas, aprobadas por King Salman y su gabinete, permiten a cualquier persona de 21 años en adelante viajar al extranjero sin consentimiento previo y cualquier ciudadano puede solicitar un pasaporte saudí por su cuenta.

Pequeños pasos que están logrando las mujeres saudíes acercándose cada vez más a la autonomía individual que desde hace décadas están reivindicando.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación