https://www.siskelfilmcenter.org/

Esta excelente película colabora con UNICEF en ayudar a los millones de niñas que sufren las guerras actuales poniendo en valor las acciones que ya realizan ellas y las mujeres y hombres que las ayudan. Narra con detalles preciosos la historia real, muy real, de una niña coreana (Ayla) a la que un teniente turco encontró una noche llorando rodeada de muchas personas muertas y agarrada a la mano de su madre.

Ahí nace un sentimiento y una relación extraordinariamente esperanzadora que durará toda la vida. Como dice el equipo de producción, “saturados como estamos a diario de imágenes de crueldad… Nuestra película nos muestra que la esperanza nunca muere cuando el vínculo entre dos personas es genuino, puro y fuerte”.

Esta película no solo nos recuerda que hay millones de niñas sufriendo inocentemente una violencia terrible en las guerras, los domicilios, los espacios de ocio y en todo tipo de ámbitos, sino que también nos deja claro que hay personas buenas que emprenden acciones realmente transformadoras. Como dice el director, “Nos recuerda que todavía hay esperanza. Que todavía hay personas buenas como Süleyman, personas que dan sin esperar nada a cambio y que viven entre nosotros”.

Tanto Ayla como Süleyman colaboraron en todo el proceso de rodaje y el equipo logró terminarla suficientemente a tiempo para que ambos estuvieran en la presentación junto a miles de personas. Solo le quedarán dos meses más de vida, tenía ya 91 años, pero ambos vieron realizado su sueño.  La actriz que representó a Ayla, una niña de 7 años, comía en casa con su madre, lo cual le permitió ahorrar todo el dinero destinado a manutención y destinarlo a la campaña de UNICEF, y declaró que oyó el nombre de UNICEF por primera vez en el parvulario y añadió:

“Pienso que es un lugar muy bueno para ayudar a los niños que están en una situación difícil. En el parvulario mostraron los vídeos de las niñas y niños en dificultad en África. Yo, cuando vi estos vídeos, lo sentí mucho y quise ayudarles”.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación