Llegan las vacaciones y en muchas ocasiones aumentan los momentos de charlas y conversaciones que quedan en nuestra memoria y nos acompañan a lo largo de la vida. Las evidencias una vez más nos dan luz sobre cómo poder aprovechar estas conversaciones y compartir en familia diálogos profundos para la mejora de nuestras relaciones presentes y futuras. 

La Guia para Entender a tu Hijo, del Centro Yale de Estudios Infantiles (capítulo 18) nos dice que la lectura compartida en familia es una fantástica forma de hacerlo. La lectura conjunta de libros nos ofrece la oportunidad de reflexionar colectivamente creando marcos de referencia, reflexiones, recuerdos y valores. En los libros podemos hallar junto a nuestros hijos e hijas respuestas a muchos interrogantes vitales. Las obras clásicas literarias recogen estos temas vitales que han preocupado a los hombres y mujeres a lo largo de la historia; la violencia de género es uno de ellos. En concreto, es a través de las Tertulias Literarias Dialógicas, como ya se está logrando en diversidad de espacios sociales y educativos, profundizar y dialogar sobre la violencia de género incluso desde las edades más tempranas, comprendiendo mejor esta problemática y generando espacios de tolerancia 0. 

Muchos niños y niñas de diferentes edades ya están disfrutando de la lectura compartida en su contexto escolar y familiar con las mejores obras gracias a las tertulias literarias dialógicas. En algunos casos con buenas adaptaciones y en otros, directamente con el texto original. Por ejemplo, en muchas aulas se están leyendo Las mil y una noches y gracias a la valiente Sherezade surgen diálogos en torno a cómo las mujeres en solidaridad podemos transformar las peores de las situaciones de opresión; o La Odisea, donde surgen debates sobre cómo Penélope no cede ante la presión de los pretendientes que quieren obligarla a casarse con uno de ellos. La libertad, el amor, la amistad, la valentía… son temas que siempre aparecen en estas obras y tenemos la oportunidad de hablarlos no sólo desde la ética sino también desde el deseo. En la familia, mientras leemos o tras la lectura, podemos hacer preguntas tales como: ¿tú que harías en su lugar?, ¿te gusta cómo le está tratando?, ¿si no estuviera sola, crees que le pasaría lo mismo? o, si estuvieras allí, ¿qué le dirías? Entre los párrafos seleccionados por los niños y niñas en la lectura previa para preparar la tertulia, suelen surgir debates en torno a estos temas como, por ejemplo, en una tertulia de La Eneida niñas de segundo de primaria al leer que Lavinia se iba a casar con Eneas comentaban que seguramente no sabía que era agresivo y que si estuvieran allí se lo dirían, o que Dido puede cambiar de opinión cuando quiera, aunque antes hubiera prometido no volver a casarse.

Las Tertulias Literarias Dialógicas permiten esta reflexión conjunta que logra fomentar el pensamiento crítico que les permitirá no dejarse llevar por la corriente y tener un posicionamiento seguro ante la violencia, fruto de estos diálogos. Estas preguntas junto con los diálogos que se generan les pueden ofrecer anclas a las que agarrarse cuando a lo largo de su vida se encuentren delante de situaciones que incluyan violencia de género, ayudándoles, por una parte a identificarlas y, por otra, a posicionarse en contra de ellas. Son diálogos que les acompañaran y ayudarán a tener una mirada diferente del mundo, más comprometida, segura y solidaria. Seguramente cuando piensen en un amor libre recordarán la historia de Romeo y Julieta o cuando sueñen con ser personas solidarias con las víctimas recuerden La vuelta al mundo en 80 días y cómo Phileas Fogg y Picaporte salvaron a Aouda.

Las vacaciones son también magníficas oportunidades para seguir leyendo y charlando sobre las lecturas de las mejores obras e ir construyendo esos recuerdos futuros que les acompañaran a la hora de elegir cómo y con quien relacionarse y poder disfrutar, si lo desean, de relaciones libres de violencia  y románticas, sean de un día, una semana o toda una vida.

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