El último informe de ONU Mujeres: “El Progreso de las Mujeres en el mundo 2019-2020”, recoge en un apartado especialmente relevante “Familias en un mundo cambiante”,  la importancia transcendental del espacio familiar en la lucha por la igualdad y la erradicación de la violencia hacia las mujeres. 

Las familias son cada vez más diversas y están llevando a cabo una importante transformación, tal y como relata el informe: “las familias, en toda su diversidad, pueden ser factores determinantes de la igualdad de género”.  Las familias homoparentales son cada vez más visibles en todas las regiones y cada vez más países de todo el mundo reconocen el derecho de las parejas del mismo sexo a casarse o formar una unión civil. No obstante, también se señala como aún 68 países aproximadamente penalizan las relaciones homosexuales, y en 11 de esos países esas relaciones son punibles con la muerte, según datos aportados en el documento.

De igual modo, Shahra Razavi, jefa de investigación y datos de ONU Mujeres, apuntó otros cambios enormes que afectan a las mujeres: la edad para contraer matrimonio ha aumentado en todas las regiones del mundo y ha permitido a las mujeres completar su educación, afianzarse en el mercado laboral y mantenerse financieramente. También cada vez más mujeres tienen más ingresos y se están generando políticas públicas para incentivar su ingreso en el mercado laboral.

En esta línea, aunque el informe reconoce la importancia vital de las familias para las culturas y las economías, también demuestra que en todas las regiones las mujeres siguen sufriendo la desigualdad y ven mermados sus derechos, según explica el informe,  bajo la justificación de, supuestamente, proteger “valores familiares”.

De este modo, puede ser un espacio muy transformador, pero también es el entorno en el que las mujeres y niñas son más vulnerables. Así, el informe evidencia cómo el hogar es el contexto en el que tienen más probabilidad de sufrir violencia y abuso, según datos aportados en el mismo: al menos un 17,8 % de las mujeres declara haber sido objeto de violencia física o sexual a manos de su pareja en los últimos 12 meses y en 2017 cada día 137 mujeres fueron asesinadas por un miembro de la familia. Asimismo, en el informe se reconoce que este no es un hecho natural, y por tanto es transformable y necesita de actuaciones inmediatas: “Los Estados tienen una clara obligación de implementar leyes, políticas y programas para eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.(…) Transformar las familias en un lugar de igualdad y justicia, en un hogar donde se potencie la capacidad de mujeres y niñas de empoderarse y realizar sus derechos.” 

En el informe se realizan varios ejemplos de acciones que han tenido éxito para que puedas servir de referente. Un ejemplo que ilustra cómo plantear leyes familiares basadas en la igualdad y la no discriminación teniendo en cuenta la cultura y respetando los derechos humanos, es el  caso de la comunidad musulmana. Marwa Sharafeldin, miembro de la junta del Movimiento Internacional Musawah para la Igualdad y la Justicia en la Familia Musulmana, explicaba en New York Post cómo hay varias personas académicas y activistas que están desarrollando  una jurisprudencia familiar con posibilidades de igualdad de género en el mundo musulmán. 

Con este informe, se plantea el objetivo de que todas las familias, en sus diversas formas, sean espacios seguros para mujeres, niños y hombres juntos. 

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