Caterine Ibargüen (Imagen de la página oficial de la IAAF)

La saltadora colombiana Caterine Ibargüen celebró el martes pasado el premio que le ha otorgado la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) a la mejor atleta del año 2018, según informa El País.

Su infancia no fue fácil ya que fue separada de sus padres por el conflicto armado y se crió con su abuela, pero esto no le impidió comenzar su entrenamiento en 1996 con el técnico cubano Jorge Luis Alfaro en la especialidad del salto de altura. Desde entonces, los logros en su carrera deportiva la han llevado a ganar este premio como máximo reconocimiento. Caterine, a los 34 años,  fue medalla de oro en triple salto en los Juegos Olímpicos de Río 2016 con un salto de 15.17 metros y ganó las competencias de longitud y triple salto en los últimos Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Barranquilla. En la Liga de Diamante ganó estos dos títulos en dos ciudades diferentes en el espacio de 24 horas, consiguiendo un total de 6 Trofeos de diamante. Su actual récord personal se sitúa en 15.31 metros y lo consiguió en julio de 2014 en Mónaco.

Cinco son las veces en las que ha aspirado oficialmente al galardón y este año, por fin, lo ha obtenido. La atleta tuvo palabras de agradecimiento para sus seguidores, para todo su país Colombia y para su familia. Ibargüen, con este título de mejor atleta del mundo en 2018, se convierte en la segunda latinoamericana que recibe el premio, 29 años después del éxito de la cubana Ana Fidelia Quirot.

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 son su próximo objetivo y es posible que sea donde se despida de las competiciones, por lo que este premio es más valioso si cabe, como un regalo de despedida a una larga y exitosa carrera deportiva.

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