Hay mucho interés ahora entre algunas expertas en decir que el abuso sexual sigue un patrón que ellas definen en base a lo que ellas conocen o suponen. Mi caso de ser abusada de menor por un profesor particular no responde al patrón que ellas definen y muchísimos otros casos que conozco, tampoco. No hay un patrón, hay personas abusadoras y personas que no lo son. Afirmar ese patrón invisibiliza y perjudica a muchísimas víctimas y eso es lo que me está pasando a mí.
Por otro lado, algunas expertas dicen que una característica de ese patrón es negar la agresión y la voz de las víctimas. En mi caso precisamente están negando mi agresión y mi voz. Lo que sí las encaja más en su patrón es acusar en falso a quien sí me ha apoyado siempre y me apoya, a diferencia de ellas. Presentan de él una imagen totalmente contraria a lo que es pero que las encaja en el patrón que han definido. Es el que más ha apoyado a las víctimas sufriendo gravísimas represalias por hacerlo, pero para que les encaje lo presentan como el agresor y para que no se les desmonte su conjetura me silencian. Todavía más grave dicen que las que me atacan a mí son las víctimas y hay que creerlas siempre … pero a mí ni me escuchan, ni me creen ni me apoyan.
¿Qué patrón explica que se oculte información clave que demuestra que el abusador, desde hace más de veinte años, no ha dejado de acosarme y de atacar a las personas que me han apoyado? Insisto: existe documentación irrefutable que acredita su implicación en las campañas difamatorias de 2004 y 2016. ¿Cómo es posible que esta información, que siempre se ha compartido y tenemos pruebas de ello, ahora se silencie?
Primero, las personas supervivientes de abusos sexuales conocemos muy bien esta estrategia. En la mayoría de los casos que conozco, los abusadores sexuales a menores son expertos en realizar estrategias de grooming en los entornos cercanos de sus víctimas, aplican la estrategia DARVO. El abusador desde el inicio de su campaña, lo aplicó: niega el abuso sexual que cometió como profesor particular siendo yo menor, cuando aprovechó la confianza que mi familia depositó en él para velar en mi refuerzo en matemáticas. En mitad de las clases particulares me preguntaba si era virgen; cuando se cometió el primer abuso sexual, lo primero que me dijo fue que no se lo podía contar a mi familia y que se debía mantener en secreto; y también recuerdo como si fuera ayer cómo sus amigos de Madrid le dijeron que, si estaba loco, que no podía hacer eso con una menor, pero siguió abusando de mi y, por supuesto, acudiendo a los encuentros con mi familia con la frialdad de saber lo que estaba haciendo conmigo.
Segundo, cuando decidí romper el silencio, empezó su ataque, para desacreditar mi testimonio se inventó que yo estaba en una secta (refiriéndose al CREA), para invalidar mi denuncia, y así lleva más de veinte años, cada vez más agresivo, y ahora está con lo tercero, insisto más de veinte años agrediendo, con campañas difamatorias anónimas, y ahora quiere invertir el rol, ¡venga hombre! ¡hasta aquí podíamos llegar!
¿Pero sabéis por qué hay algunas mujeres que me silencian a mí y a toda esa información? ¿Y por qué está siendo la campaña tan agresiva? Precisamente para ocultar al abusador. Porque saben que están invisibilizando este caso, así como el otro caso de niñas que están siendo abusadas por un sacerdote. Ya lo pudimos ver en Roma, con mis compañeras lo presenciamos en la conferencia internacional de prevención de abusos sexuales más importante en este ámbito. Allí investigadoras excelentes compartieron resultados de investigación en Alemania y otros países, resultados que nos confirmaron lo necesario que es romper el silencio de las mujeres cómplices que tapan y se alían con los abusadores sexuales a menores. No podemos cerrar los ojos a ello – nos decían- porque si no, no podremos proteger a las niñas y niños.
Y precisamente por ello, repito, jamás me someteré a tu violencia, ni a la de tus aliadas y aliados.
👀 Visitas: 518
Presidenta de la Asociación CSAS (Survivors of Children Sexual Abuse) – Science and Friendship. Directora de DF Diario Feminista. Profesora de Periodismo y Comunicación Universitat Autònoma de Barcelona.
Comparte esto:
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
- Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit
- Más
