Las declaraciones de Dominique Pélicot donde se reconoce como violador, y sus intentos de disculpa por parte de la estrategia de la defensa trasladando a la opinión pública un intento de compasión por el violador, es lo más violento que se puede llevar a cabo en este caso a Giséle Pélicot, y a todas las víctimas de agresiones sexuales.
Intentar justificar su acto de violaciones desde finales de los 90 tal y como se ha demostrado durante el juicio, y ser el precursor del contacto directo de más de presuntos 50 violadores a su mujer, porque en su infancia había sufrido un abuso sexual, vio a su padre maltratar sexualmente a su madre y se inició en las agresiones sexuales a través de una violación en grupo, le generó ser un violador, es totalmente falso. En todo momento Pelicot decidió serlo, decidió violar.
Suponer que “pobre de él” también sufrió agresiones sexuales y trasladar al imaginario colectivo toda persona que ha sufrido abusos sexuales de pequeño puede tener este problema es totalmente falso. Y no solo es falso, sino es volver a revictimizar a las víctimas de abusos sexuales tal y como se recoge en las evidencias científicas disponibles.
Pélicot cometió violaciones porque lo decidió, ni nació, ni se hizo, lo decidió, y esos son los hechos, lo demás son maniobras de la defensa para rebajar la condena.
👀 Visitas: 244

Periodista colegiada. Directora de DF Diario Feminista. Científica y profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB.

