Están ampliamente conocidas las influencias de la comunidad, así como del barrio y el vecindario, sobre la socialización de las personas, ya desde edades muy tempranas. 

 El presente estudio The Relationship between Neighborhood Safety and Adolescent Substance Use: The Role of Self-Esteem and Social Support, pretende examinar el efecto directo de la percepción de la seguridad del vecindario sobre el consumo de sustancias por parte de las personas jóvenes (es decir, tabaco, alcohol, cannabis y otras drogas). 

Este artículo también pretende examinar si la vía de riesgo opera indirectamente a través de la autoestima, y si el apoyo de las personas adultas o de los compañeros y compañeras modera este efecto. 

A nivel metodológico, las autoras y autores de este estudio utilizaron un conjunto de datos de archivo; las personas participantes fueron 8461 jóvenes (80,8% blancos, 54,2% mujeres). Estas personas tenían que completar, entre los niveles 6 y 10, medidas sobre la falta de seguridad en el vecindario, la autoestima, el consumo de sustancias y el apoyo social de los padres y madres, los compañeros y compañeras, así como de su profesorado. 

En el estudio, tras controlar las variables demográficas, la falta de seguridad en el vecindario se asoció con un mayor consumo de sustancias, y la vía de riesgo operaba indirectamente a través de la autoestima. Se descubrió que el apoyo de los padres, madres y del profesorado/personal moderaba la vía del riesgo, de forma que el efecto de la seguridad del barrio sobre el consumo de sustancias disminuía con el aumento del apoyo. 

Como resultados, se destaca que estos efectos moderadores dependían del tipo de sustancia consumida. Basándose en los resultados del estudio, la focalización de la autoestima y el fomento de los sistemas de apoyo por parte de las personas adultas pueden ayudar a reducir el efecto negativo que la percepción que la falta de seguridad del vecindario tiene sobre los resultados del consumo de sustancias por parte de las personas jóvenes.

A modo de conclusiones generales, se puede extraer de este estudio llevado a cabo con una amplia muestra de adolescentes diversos que, sí existe una relación entre la seguridad del vecindario y el consumo de sustancias. Así es como la falta de seguridad en el vecindario se asoció con una mayor frecuencia de consumo de tabaco, alcohol, cannabis y otras drogas. La autoestima fue un mediador, ya que una menor seguridad en el vecindario estaba relacionada con una menor autoestima y, por tanto, con un mayor consumo de sustancias. Sin embargo, el apoyo social moderó el efecto indirecto, siendo influyente el apoyo social de las personas adultas, como padres/madres y profesorado.

 

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