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La Ilusión de Reorientación Visual (VRI por sus siglas en inglés) se da cuando la percepción de una persona sobre la posición de su cuerpo (por ejemplo, de pie o sentado) o la moción del mismo (en movimiento o parado, por ejemplo) no coincide con la realidad, y puede deberse a que nuestro cerebro es engañado con datos sensoriales falsos. Un estudio de un investigador y una investigadora de York University en Canadá, publicado a principios del 2021 en la revista científica PLoS ONE, analizaba más a fondo cómo la orientación percibida afecta el procesamiento del propio movimiento visual.

Este fenómeno resulta de interés, además de para la ciencia para poder entender cómo interpreta nuestro cerebro diferentes señales, para ámbitos como el transporte o los juegos y experiencias virtuales, entre otros. En el estudio participaron 72 personas, a las que se puso en posición supina, boca abajo y de pie, manipulando sus sensaciones de gravedad mientras un casco de Realidad Virtual (RV) les daba estímulos visuales contradictorios.

El objetivo del estudio era entender cómo las señales de moción contradictorias son interpretadas por nuestro cerebro. Como explica Laurence Harris, uno de los autores, “Las conclusiones de este artículo podrían ser útiles cuando aterricemos de nuevo en la Luna, en Marte o en cometas o asteroides, ya que los entornos de baja gravedad podrían llevar a algunas personas a interpretar su movimiento de forma diferente, con resultados potencialmente catastróficos”. 

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