La violencia de género en contextos humanitarios representa un problema mundial de gran preocupación que afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas. A la luz de su impacto perjudicial en la salud, el bienestar y la protección de las supervivientes, la comunidad internacional ha dado una gran prioridad a la lucha contra la violencia de género y la respuesta en todas sus formas. 

Los espacios seguros para mujeres y niñas se encuentran entre las intervenciones de los programas de prevención y respuesta a la violencia de género más ampliamente implementadas a nivel mundial. A pesar de su popularidad y potencial para aumentar el bienestar, la seguridad y el empoderamiento de mujeres y niñas, existe una falta de evidencia rigurosa sobre el papel de estos espacios en sus vidas.

En respuesta a la necesidad crucial de evidencia en torno al desarrollo y la implementación de crear espacios seguros a nivel mundial, CARE USA realizó un estudio para examinar su efectividad en las vidas de mujeres y niñas en dos entornos afectados por conflictos, el noroeste de Siria y Sudán del Sur. Estos lugares son particularmente relevantes para esta investigación, ya que los sitios de estudio seleccionados albergan un gran número de desplazados internos y son entornos en los que las mujeres y las niñas enfrentan un riesgo significativo de sufrir violencia de género. Estos contextos también son aquellos en los que CARE ha implementado intervenciones de espacios seguros.

Los resultados apuntan a la necesidad de crear espacios seguros dirigidos a mujeres y niñas, especialmente en las zonas en conflicto, en los que ellas son más vulnerables. el trato diferencial y el desarrollo de infraestructuras en este sentido puede proteger a mujeres y niñas de sufrir relaciones de abuso o explotación.

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