Los actos comunicativos de algunas mujeres están perpetuando el dominio que los hombres que responden al modelo de las Masculinidades Tradicionales Dominantes (MTD) tienen sobre las mujeres y sobre los hombres de las Masculinidades Tradicionales Oprimidas (MTO). Algunas mujeres utilizan el lenguaje de forma despectiva para reprochar el comportamiento de los hombres que siguen el modelo de masculinidad oprimida en situaciones de la vida cotidiana. En cambio, si ese mismo comportamiento lo llevaría a cabo un hombre del modelo de masculinidad dominante, dichas mujeres no se lo reprocharían. Sin embargo, las Nuevas Masculinidades Alternativas (NAM) están ya reaccionando ante esto.

En este artículo “Come on! He Has Never Cooked in His Life!” New Alternative Masculinities Putting Everything in Its Place, las autoras y los autores, analizan los actos comunicativos empleados en diferentes situaciones cotidianas, tanto los producidos por las mujeres y los hombres de masculinidad dominante, como los de los NAM en respuesta a esas ofensas. 

Los datos fueron recogidos a partir de relatos comunicativos de la vida cotidiana de cinco mujeres y tres hombres con perfiles diversos y diferentes niveles de participación en los movimientos de mujeres y de hombres. Los resultados destacaron, desde la dimensión transformadora de la metodología comunicativa, que el uso del lenguaje del deseo en las reacciones de los NAM es eficaz no sólo para hacer justicia con los hombres que nunca han ejecutado la violencia sobre las mujeres, sino también para socavar el atractivo tanto del comportamiento de los hombres de masculinidades dominantes, como de los comentarios de algunas mujeres sobre dicho comportamiento. 

Estos hallazgos complementan las investigaciones anteriores sobre la socialización preventiva de la violencia de género ampliando el conocimiento científico sobre los actos comunicativos de los hombres que son NAM, que contribuyen a prevenir y erradicar la violencia de género. Otras investigaciones deberían ampliar la evidencia de cómo algunas mujeres que defienden los valores feministas a veces no apoyan e incluso se burlan o les reprochan cosas a los hombres que practican estos valores. De la misma manera, una línea importante podría analizar la forma en que se habla de los hombres con actitudes NAM para contener los reproches, en comparación con cómo se habla de los hombres que siguen un modelo de masculinidad tradicional dominante.