Katrina Esau. Flirck

Katrina Esau a los 88 años es una de las dos últimas personas que habla con fluidez el nluu la lengua de los san, un lengua que hunde sus raíces en los orígenes de la humanidad. El pueblo indígena san ha pasado desapercibido durante innumerables siglos, a pesar de que fueron los únicos habitantes de Sudáfrica siendo cazadores recolectores. Hasta que el 1931, con la Inauguración del Parque Nacional del Gemsbok del Kalahari, las familias san fueron desalojadas y dispersadas de sus tierras. El nluu, junto con el xun (hablado en Namibia) y taa y amkoe (ambos hablados en Botsuana), son el último vínculo con los primeros humanos, los y las cazadoras y recolectoras del sud y el este de África (BBC). 

Si desapareciese la lengua nluu no solo lo habría que lamentar su antigüedad, sino también su riqueza y belleza. En la lengua nluu son conocidos 114 sonidos distintos, frente a los 44 del ingles. Y de éstos los más característicos son los chasquidos, de los cuales se distinguen 45 chasquidos diferentes que hacen que sea un espectáculo lingüístico de fuegos artificiales. La estrella del repertorio es el “chasquido beso” bilabial, que suena increíblemente como un beso de aire. Es un sonido que solo aparece en dos lenguas de las aproximadamente siete mil lenguas del mundo. 

Esau, que fue coronada Reina del Nluu Occidental (ǂKhomani) San en 2015, nació en una granja de propietarios afrikáners donde trabajaban sus padres. Su lengua materna fue el nluu pero le obligaron a hablar la lengua afrikáans (con apenas 300 años de antigüedad) durante casi toda su vida. En cambio, a principios de la década de 2000 Esau empezó a enseñar su lengua a la comunidad desde el jardín de su casa en Rosedale cerca de Upington. Las edades de su alumnado oscilan entre los 3 y los 19 años y utiliza canciones, bailes y juegos para enseñarlo. En los últimos años, el trabajo de Esau ha reforzado los esfuerzos con un equipo de lingüistas que ayudan a crear una ortografía y materiales educativos para aprender el nluu, y así más personas lo puedan aprender a leer y escribir.

Ahora, todo el trabajo de recuperación de la lengua nluu también está sirviendo para dar visibilidad a la privación de derechos que ha vivido el pueblo indígena san históricamente. Esto se ve reflejado en el dato de que Sudáfrica tiene 11 lenguas oficiales, pero ninguna de ellas tiene que ver con el primer pueblo del país. Algo que cambiará, pues una nueva ley aprobada recientemente de Liderazgo Tradicional y Khoil-San hará que puedan tener voz y voto en las administraciones naciones y provinciales de Sudáfrica. 

Secciones: subportada