Veintidós exgimnastas han denunciado los tratos vejatorios mantenidos en secreto, solicitando al gobierno de Grecia la suspensión de los entrenadores implicados y una revisión efectiva para asegurar que ningún niño ni niña sufran lo que sufrieron. Respecto los abusos sexuales destacan los realizados a las niñas justificando sus actos para que ganaran flexibilidad y obligándolas a mantenerlo en secreto.

Romper el silencio en este ámbito es crucial, las víctimas unidas para que las futuras generaciones no sufran lo que ellas sufrieron, es un acto solidario que beneficiará sin duda a generaciones venideras, sabrán que gracias a su unión solidaria pudieron denunciar y romper el silencio.

Secciones: subportada