Detienen en Sevilla al presunto agresor que tenía a su novia amenazada de muerte, y a latigazos, si no le obedecía para prostituirse. El presunto agresor pretendía explorar sexualmente a la víctima, y por supuesto la han podido salvar y alejarla del inminente peligro.
Una evidencia más de cómo la explotación sexual es inhumana y daña tanto físicamente como psicológicamente a las víctimas de una esclavitud que no debería ya existir en pleno siglo XXI.