La victimización secundaria o la revictimización es una realidad muy estudiada en el contexto de la rotura del silencio, ya que, en numerosas ocasiones, las víctimas manifiestan su incomodidad a la hora de contar las situaciones vividas. En muchos casos, este tipo de victimización, aparte de limitar la rotura del silencio, tiene efectos muy perjudiciales para las personas supervivientes, que dificulta aún más su vivencia y superación. 

En este artículo, Secondary Victimization of Sexual Minority Men Following Disclosure of Sexual Assault: “Victimizing Me All Over Again…”, las autoras y el autor estudian la prevalencia estimada del acoso sexual en el caso de los hombres, que en algunos contextos, como el académico, también pueden sufrir situaciones de acoso. Por otro lado, las personas pertenecientes a minorías sexuales constituyen un colectivo que también sufre acosos. Las estimaciones son comparables entre hombres y mujeres de dichas minorías, por lo que este artículo se centra en analizar los hombres de minorías sexuales (SMM por sus siglas en inglés). 

El acoso sexual se asocia con bajas tasas de explicación, pocos casos de rotura del silencio y con una mala salud física y mental para las personas de este colectivo. Una posible consecuencia negativa de revelar un caso de acoso es la victimización secundaria, que las víctimas perciben a través de las reacciones de las personas destinatarias de la explicación como culpables o discriminatorias y, por lo tanto, retraumatizantes. 

La literatura publicada sobre victimización secundaria entre hombres de minorías sexuales se tiende a limitar a la denuncia de delitos de odio y no se ha extendido a que se denuncien los casos de acoso sexual, a pesar de su alta prevalencia entre el colectivo de SMM. En este sentido, el presente estudio explora las experiencias de revelación de acoso sexual de 18 hombres (con una edad media de 42 años) pertenecientes a minorías sexuales, través de entrevistas cualitativas. Se observaron cuatro temas: (1) comportamientos de victimización secundaria por parte de los destinatarios de la revelación; (2) el papel de la orientación sexual en las experiencias de revelación; (3) las propias respuestas emocionales, cognitivas y conductuales de los participantes a la victimización secundaria; y (4) las percepciones de los participantes sobre cómo la revelación influyó en su proceso de recuperación a largo plazo del acoso sexual. 

Los resultados muestran que los comportamientos de victimización secundarios incluyeron el despido, la culpa y la atribución del acoso sexual al consumo de alcohol o a la orientación sexual. Las respuestas de las así llamadas personas destinatarias de la explicación de un caso de acoso, influyeron fuertemente en futuras roturas del silencio de los hombres. También el estudio anima a la realización de investigaciones futuras de esta realidad mediante los métodos mixtos, que también investiguen el impacto de la victimización secundaria en la salud mental y física de los colectivos SMM. Este estudio también pone de manifiesto que la reacción de las personas a las que se les explica una situación de acoso es clave tanto para el acompañamiento de la persona como para que más personas rompan el silencio. Es por ello que la protección de aquellas personas que escuchan un caso, para que su intervención sea favorable, es fundamental. Y así, superar la violencia de segundo orden es urgente y necesario para la superación de los acosos sexuales.