Más de 500 niños y niñas han sido víctimas de lo que se conoce como revenge porn (porno de venganza) en Inglaterra y Gales el año pasado, según informa The Guardian. Entre enero y diciembre de 2019, según las 36 fuerzas policiales de esas regiones, 541 menores de edad han sido las víctimas de esta ofensa, es decir, de la distribución de imágenes o vídeos con contenido explícitamente sexual con la intención de causar daño.

Entre las personas sospechosas de cometer el delito, 360 de ellas son también menores de edad, lo cual ha hecho saltar las alarmas sobre la escala del problema del ‘porno de venganza’ entre jóvenes.

Sarah Green, directora de la Coalición End Violence Against Women, ha comentado su preocupación acerca del tema, además de señalar que son muchas las denuncias de este tipo de delitos que no llegan a hacerse. Por ello, Green destaca la importancia de apoyar a las víctimas, quienes son, en su mayoría, chicas, y así evitar las consecuencias devastadoras que tienen estas acciones.

Por otro lado, el teléfono de ayuda a las víctimas de ‘porno de venganza’ de Reino Unido ha aumentado un 60% los casos con los que trabajan, siendo este 2020 el año en el que más casos han llegado.

LaToya Ridge, de la London Victims and Witness Service, ha enfatizado que uno de los aspectos que hace que muchas personas no denuncien es el miedo a ser juzgadas. Por ello, lanza un mensaje a las personas jóvenes, diciéndoles que “sois las víctimas de un crimen, y por eso tenéis derecho a recibir ayuda”.

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