La pandemia global que nos afecta ha puesto de manifiesto varios desafíos médicos, científicos, políticos y económicos, pero también muchos desafíos sociales. 

Según las autoras de este artículo, la respuesta compartida a la crisis de COVID-19 demuestra que la gran mayoría de la sociedad cree que el bienestar humano es el que debería estar en el centro de la política, más que el crecimiento económico. El artículo “A feminist perspective on COVID‐19 and the value of care work globally” analiza que la situación causada por la COVID-19 pone de manifiesto el papel fundamental del trabajo de cuidados, tanto remunerado como no remunerado, para las sociedades y economías en funcionamiento. Así, las autoras analizan las respuestas políticas que tienen en cuenta la perspectiva de género y, sobre todo, las tareas que algunas mujeres realizan fuera del trabajo remunerado. 

Las autoras afirman que centrarse en la “producción”, en lugar de la reproducción sostenible de la vida humana, devalúa el trabajo de cuidados y a quienes lo realizan. Este hecho puede poner en juego la salud física y mental de las mujeres que tienen esa doble carga y la de las sociedades que dependen de ellas. Por ello, este es un tema de toda la sociedad, y también  promover y visibilizar las acciones solidarias que ayudan a las mujeres, y a todas las personas, a llevar y compartir retos provocados, tanto por el trabajo remunerado como por el que no lo está; sobre todo en tiempos delicados para la humanidad, como una pandemia. 

El artículo también afirma que, cuando se formulan estas políticas con enfoque de género, el campo de la economía feminista tiene lecciones valiosas para mitigar las dificultades a medida que los países navegan por las consecuencias económicas relacionadas con la pandemia. Una respuesta integral a la crisis de COVID-19 debe reconocer este trabajo de género como una parte integral del sistema económico que promueve el bienestar humano para todos y todas.

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