Marie Goepper-Mayer

Aunque esta investigadora recibió el Premio Nobel, no forma parte de las listas de mujeres científicas  más relevantes.

Marie Goepper-Mayer nació en 1906, en Alemania. Pertenecía a una familia de intelectuales, de manera que desde su infancia estuvo rodeada de importantes profesores e intelectuales, entre otros, Enrico Fermi, Wolfgang Paulino. 

Siempre mostró grandes aptitudes, así que su padre la alentó a estudiar estudios superiores. En 1910 la familia se trasladó a Göttinga cuando su padre fue nombrado profesor de Pediatría en la Universidad de Göttinga. Ella quería ser científica, y esa universidad tenía gran prestigio en los campos de las matemáticas y la Física. Se matriculó en Matemáticas, pero en ese mismo año el físico Max Born la invitó a unirse a su seminario de Física, de modo que a partir de ese momento se dedicó más a esta ciencia. 

Terminó la tesis doctoral en 1930, en ella calculó la probabilidad de que un átomo fuera capaz de absorber dos fotones simultáneamente. Su teoría fue confirmada experimentalmente en la década de los sesenta con la llegada del láser. 

Eugene Wigner calificó la tesis de “obra maestra de claridad y concreción.”

Marie Goepper-Mayer y su marido se trasladaron a Estados Unidos, donde su marido ocupó un puesto en el Departamento de Química de la Universidad Johns Hopkins,  pero a ella no la contrataba ninguna universidad ni institución. Los miembros del Departamento de Física lograron un puesto para ella de profesora agregada, que aunque era modesto para sus posibilidades, le facilitó un lugar donde trabajar en el Edificio de Física y le dio acceso a todas las instalaciones. 

El rápido desarrollo de la Mecánica Cuántica tenía relación directa con el avance de de la Física Química. Marie Goepper-Mayer era la persona más preparada para estudiar esta correspondencia, ya que en esta universidad nadie poseía una formación en mecánica cuántica como la de ella. Junto al estudiante Alfred Sklar, aplicó la mecánica matricial de Heisenberg y la teoría de grupos en un trabajo pionero sobre la estructura de los campos orgánicos. 

Escribió un artículo en 1935 sobre la desintegración beta doble, que no fue verificado hasta 1967, pero que en la actualidad es fundamental en la física de neutrinos, y ayuda a dilucidar su naturaleza. 

A pesar de su valía y capacidad trabajó en pocas ocasiones en puestos remunerados, casi siempre desarrolló su carrera como profesora e investigadora voluntaria no remunerada. Aun con todas estas dificultades, realizó un trabajo brillante en el campo de la investigación. 

En 1963 recibió el Premio Nobel de Física por su descubrimiento sobre la estructura de las capas nuclear. Desarrolló el cálculo matemático que demostraba el modelo de capas nuclear. 

En su discurso de aceptación del Premio, dijo : “Ganar el premio ha sido la mitad de apasionante que hacer el trabajo “. 

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