Better Work. Web

Grupos activistas denuncian a la industria de la confección jornada, que atiende en su mayoría a la producción de ropa de grandes marcas americanas, de acoso sexual, trabajo forzado y sustracción de sueldo a su personal contratado. En la actualidad, diversos grupos comprometidos con la mejora de las condiciones laborales de las fábricas textiles tratan de transformar esta realidad haciendo visible la vulneración de derechos con el fin de responsabilizar tanto a las fábricas en Jordania como a las marcas americanas que solicitan su trabajo a la industria textil de este país. Buscan un trabajo conjunto que les implique en la abolición de determinadas “normas” que vulneran los derechos humanos de las personas trabajadoras que confeccionan estas prendas.

Desde hace veinte años, la industria textil jornada es una fuente de trabajo para el país y también para personas migrantes extranjeras, mayoritariamente de Bangladesh. Una industria que ha crecido desde el 2000, cuando el entonces presidente Bill Clinton y el rey Abdullah II de Jordania firmaron el primer acuerdo de libre comercio entre los Estados Unidos y una nación árabe. Un acuerdo que buscó establecer lazos económicos y de amistad entre ambos países, con una perspectiva de paz en todo el Oriente Medio. Supuso la transformación de la industria de la confección de Jordania, que representa el 95% de las exportaciones, y trabaja para  numerosas marcas de moda americana, como Nike, Ralph Lauren, Victoria’s Secret, entre muchas más. 

Desde 2008, han sido necesarias iniciativas como Better Work Jordan, creada entre la Organización Internacional del Trabajo y la Corporación Financiera Internacional, apoyados por los Ministerios de Trabajo de Jordania y EE.UU. Su trabajo está dirigido a investigar, formar y evaluar el cumplimiento de normas y ha conseguido avances frente a los abusos forzosos graves y en la mejora en el trabajo conjunto. Pero aún se vulneran muchos derechos, sobre todo de las personas trabajadoras migrantes de origen bangladesí.  

En concreto, manifiestan la existencia de determinadas conductas arraigadas y difíciles de cambiar, entre los que que coinciden en destacar los casos de conducta sexual inapropiada. Un estudio realizado por la Alianza Global contra el Tráfico de Mujeres sobre las condiciones de trabajo de las mujeres de la industria de la confección de Bangladesh en Jordania, denunciaba que todas las mujeres que habían participado en el mismo informaron haber sufrido algún tipo de abuso. 

En el mundo conectado en el que vivimos, cada vez es más complicado mirar hacia otro lado u obviar injusticias promovidas por conductas abusivas y violentas de las que se es partícipe o testigo. Algo que los grupos activistas en Jordania tratan que afronten tanto las empresas de moda americanas como las personas ejecutivas jordanas, con el fin de ampliar la seguridad en el lugar de trabajo para las personas trabajadoras de la confección en Jordania. 

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