La violencia de género, la pandemia en la sombra, como la tilda ONU Mujeres, es global y afecta a todo el mundo. Las Islas Fiji no sólo son esa imagen que puedan proyectar para muchas personas como un destino paradisíaco en mitad del Pacífico conocido por sus preciosas playas, sino que también sufren esta lacra social. 

En 2019, el Movimiento por los Derechos de la Mujer de Fiji (FWRM por sus siglas en inglés) publicó un análisis realizado en el periodo comprendido entre los años 2016 y 2019 que muestra la evolución, en términos de porcentajes, que ha seguido, concretamente, la violencia sexual ejercida contra las mujeres y las niñas. Este informe de investigación mostró cómo entre los años 2016 y 2018 hubo un aumento de las sentencias impuestas por el Tribunal Superior por delitos sexuales. Un dato interesante es que en 2018, se cumplió por primera vez en el país la primera sentencia de por vida y la máxima pena impuesta por un caso de violación. Según el Informe muestra, en 2019 se aprecia una ligera disminución, con lo que es posible que la confianza en que habrán cargos de responsabilidad impuestos por el sistema de justicia penal a través de penas privativas de libertad, esté ejerciendo su función como elemento disuasorio. 

Sin embargo, el mencionado informe sólo es una evidencia más para mostrar que el problema de la violencia contra las mujeres y las niñas en los espacios públicos y privados, y así ha sido reconocido por el mismo Gobierno, es una epidemia a la que se enfrenta el país, dado que casi dos de cada tres (64%) mujeres o niñas sufren violencia a lo largo de su vida. 

Así pues, en enero de este mismo año, el Ministerio de Mujeres, Infancia y Alivio de la Pobreza anunciaba su intención de liderar un Plan de Acción Nacional para Prevenir la Violencia contra las Mujeres y las Niñas para los próximos cinco años, en colaboración con ONU Mujeres que prestará apoyo técnico y financiero a través de la Asociación del Pacífico para el Fin de la Violencia de Género. El proyecto se centrará en prevenir la violencia doméstica, la violencia de pareja y la violencia sexual contra las mujeres y las niñas en general, y pondrá un especial esfuerzo en la prevención. 

En la rueda de prensa que el gabinete gubernamental ofreció en su momento, intervinieron diferentes ministros a cuyas instituciones involucra el plan, ya que se apuesta por una perspectiva integradora y transversal de todas las áreas de nuestras vidas a las que, directa o indirectamente, afecta la violencia como son salud, empleo, deporte, educación, etc. La Ministra de Educación, Rosy Akbar, argumentó que las evidencias revelan que ciertos grupos de mujeres sufren mayor riesgo de experimentar violencia, por ejemplo las más jóvenes, y que la educación juega un papel crucial en la transformación de las causas profundas que la generan. Por su parte, el ViceMinistro de Empleo, Productividad, Relaciones Industriales, Juventud y Deportes, Alvick Maharaj, responsable de la gestión de una amplia cartera, destacó el deporte como un elemento clave en la prevención de la violencia contra las mujeres y las niñas, no sólo por responsabilidad, ya que es uno de los ámbitos en los que existe una alta incidencia, sino por su poder de convocatoria de diferentes grupos y comunidades en todo el país y su potencial capacidad para apoyar el cambio social. 

Este Plan de Acción inclusivo convierte a las Islas Fiji, junto con Australia, en uno de los dos únicos países del mundo en realizar un Plan basado en las evidencias para la prevención de la violencia de género que establecerá medidas a corto, medio y largo plazo y cuyo objetivo principal es el de transformar las normas sociales, promover el liderazgo comunitario y establecer una cultura mucho más fuerte, igualitaria y libre de violencia. 

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