A medida que el sector de la confección de Bangladesh se tambalea por el impacto económico de Covid-19 y el impacto de £ 2.4 mil millones de pedidos cancelados en la industria por las marcas de moda en el extranjero como Primark o Matalan, una ola de pérdidas de empleos se ha extendido por todo el país. Además, durante el encierro, a cientos de miles de personas trabajadoras no se les pagó por el trabajo que ya habían realizado.

Con el pretexto de la COVID-19 las personas empleadoras evitan pagar las bajas de maternidad y despiden a las mujeres, especialmente las que están sindicalizadas, según apuntan en The Guardian

Según las personas activistas, primero despidieron a las personas que pedían equipos de protección en los espacios de trabajo. Después a las mujeres embarazadas y después a las personas sindicalizadas. Malia Politzer de afirma en The Guardian que 1.8 millones de personas trabajadoras probablemente perderán sus empleos de manera permanente, usando la pandemia como excusa para debilitar los sindicatos y despedir a las personas que reivindican sus derechos laborales. Desde que los sindicatos comenzaron a seguir casos hace cuatro semanas, han recibido informes sobre el despido de docenas de trabajadoras embarazadas de más de 30 fábricas, un número que se espera que aumente drásticamente en las próximas semanas. Además, se apunta que el aumento del trabajo remoto ha cancelado numerosas auditorías en estas empresas, lo que ha conllevado el aumento de abusos de poder sobre las trabajadoras.

Medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales internacionales  han empezado a observar la problemática y dar voz a las mujeres, lo que se espera que frene dichas prácticas.

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