Samantha es una niña de 9 años que fue seleccionada, junto con otras 39, para participar en el programa científico que cada año desarrolla la Mini Academia de Ciencias y de Tecnologías, MaCTec

Esta organización fue laureada con el Premio UNESCO en su edición del 2017. MaCTec otorga cada año 40 becas a niñas de 8 a 11 años para participar en su programa anual de ciencias en Lima (Perú) donde científicos internacionales de reconocidas universidades de EEUU, Israel y Perú ofrecen una educación de máxima calidad a las niñas. Desde hace 3 años, MaCTec lleva empoderando a las niñas peruanas con una formación extraescolar, que se lleva a cabo los sábados de 9h a 13h. Con ello, pretende que éstas experimenten, creen y se maravillen con la ciencia y la tecnología, además de compartir sus experiencias con sus familiares y con su comunidad.

Cuando se anunció en Perú el cierre de las escuelas debido a la COVID-19, MaCTec se propuso desarrollar los talleres científicos en formato online. Por suerte, aunque las niñas provienen de entornos socioeconómicos muy diferentes, todas pudieron participar. Las sesiones se hicieron a través de la plataforma de reunión en línea Zoom y los y las científicas fueron adaptándose para que la implicación y la participación de las niñas en las experiencias y en los debates fuera un éxito.

Se propusieron talleres y experimentos que se pudieran llevar a cabo con materiales básicos fáciles de encontrar en casa y se fomentaron los debates en grupo durante las sesiones Zoom. Los debates fueron muy interesantes ya que incitaron a las participantes a hacer preguntas sobre lo que habían descubierto y a elaborar hipótesis para las siguientes actividades.

En un inicio, la idea fue ayudar también a las niñas a comprender la situación actual de pandemia causada por la COVID-19 y por ello estudiaron a fondo este y otros virus, analizaron los efectos de la enfermedad en el sistema respiratorio, construyeron microscopios en papel (gota de agua), etc.

Para Johanna, presidenta de MaCTec, el éxito de las actividades en línea tiene mucho que ver con la implicación y el apoyo de las familias que han sido invitadas a participar para reforzar el aprendizaje de las niñas y para que ellas también pudieran beneficiarse de la ciencia. En un artículo publicado la web oficial de la UNESCO dice: “Tradicionalmente la enseñanza científica es poca en Perú y estoy realmente impresionada de ver a los padres deseosos de aprender junto a sus hijas y hacer preguntas”, declaró. “Desde nuestro punto de vista, es un resultado positivo y ahora estamos estudiando la posibilidad de adaptar nuestros talleres para que no solo las niñas se beneficien de ellos, sino también sus familias.”

La MaCTec ha sabido ver la luz más allá de las restricciones del confinamiento para crear una oportunidad maravillosa de acercar la ciencia a más niñas en Perú. En estos momentos, se estudia la posibilidad de crear materiales de calidad, en línea (y fuera de línea) para llegar a aquellos entornos donde hay más dificultades para implicarse en proyectos científicos. En palabras de Johanna: “Al desarrollar actividades y recursos científicos que sean a la vez transformadores y accesibles para las niñas en todo momento, esperamos llegar a muchas más niñas y a sus familias, en particular fuera de Lima en donde hay menos posibilidades para que las niñas se impliquen en el ámbito de las ciencias”. La transformación social es posible y este es un claro ejemplo.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación