Fatmira Dajlani // Twitter

Erradicar el matrimonio infantil es una de las principales metas en la agenda internacional para salvaguardar los derechos humanos de millones de niñas en el mundo. Es a esta lucha por la erradicación del matrimonio infantil a la que la activista romaní Fatmira Dajlani se suma. Su propio testimonio de vida la hace una sobreviviente pues a sus cortos 14 años fue obligada a casarse. Ella recuerda el primer día de su matrimonio como el día más terrible de su vida. No hubo celebración alguna, sólo una habitación en la que tenía que demostrar su virginidad. 

Hoy, 24 años después, Fatmira trabaja como activista en Albania y lidera la organización “Roma Gateway for Integration” en Fushe Kruje. Se dedica a trabajar en la comunidad romaní para intentar cambiar la mentalidad acerca del matrimonio, al mismo tiempo que busca superar la tremenda discriminación que la comunidad romaní enfrenta en Europa. 

Su trabajo se centra en la educación como un aspecto clave para superar el matrimonio infantil tanto de la comunidad roma como fuera de ella. Día a día explica a las niñas de su comunidad qué es el matrimonio, cuáles son sus implicaciones y el derecho que tienen a decidir no casarse, incluso si sus padres insisten. Fatmira reconoce como clave el empoderamiento femenino, tanto de las niñas como de sus madres, y luchar por no justificar el matrimonio infantil como parte de la cultura, dado que no lo es. 

Asimismo, señala la necesidad de trabajar en la educación de los niños, quienes también enfrentan muchos problemas sociales como el doméstico, el uso de alcohol y el juego.

La película de realidad aumentada “I am Fatmira”  producida por el programa UNDP tiene por objetivo presentar la realidad de la cultura romaní a través de los ojos de Fatmira Dajlani.

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