Los datos escalofriantes sobre la violencia hacia las mujeres en todo el mundo están marcando un cambio en las agendas de actuación política e institucional de organismos internacionales y entidades locales ante esta problemática. Además de la agenda pública, la ciudadanía ha dicho basta un año más a este fenómeno estructural que está perjudicando la vida de tantas mujeres en todo el mundo.

Es clave, precisamente, esta unión de personas muy diversas en cuestiones de estilos de vida, edades, opciones religiosas, políticas, para superar esta lacra. Por eso,  es fundamental que no se use la lucha contra la VG para potenciar la propia opción política, sino que es en la unión de la diversidad donde podemos llegar a conseguir entornos realmente seguros para todas las mujeres, de diferentes edades, culturas, opciones religiosas o políticas.

El día internacional para la erradicación de la violencia hacia las mujeres ha sido este año una reivindicación de miles de voces distintas bajo un mismo paradigma, el fin de cualquier forma de violencia. Ciudades, pueblos de todo el mundo, mujeres y hombres  han llenado las calles un año más para rechazar la violencia. En países como Bélgica, la organización Stop Feminicidios reunía miles de personas el lunes por la mañana ante el palacio de justicia en Bruselas. Otras partes del mundo han aprovechado la tarde del lunes para llenar las calles de color violeta. 

En especial hay que destacar las movilizaciones que han tenido lugar en la ciudad de Bilbao, comenzando a las 19h en la plaza del Sagrado Corazón y acabando en el Ayuntamiento, una hora y media después, con la lectura de un manifiesto en pro de la libertad por parte de Tamara, mujer gitana del colectivo AMUGE. Según la activista, cabe pasar de las palabras a la acción y hay que recuperar las calles para exigir una mayor responsabilidad social e institucional. La manifestación ha llenado las calles de la ciudad de hombres y mujeres de todas las edades y culturas.

En el caso de València el manifiesto ha reconocido la violencia de género como un mal endémico que se extiende a lo largo y ancho de la aldea global y no entiende de culturas, estatus social o estilo de vida. El documento, firmado por el conjunto de organizaciones y personas que representan el Movimiento Feminista valenciano, expresa su indignación y preocupación ante el actual panorama, en el que ha habido una reafirmación del patriarcado por parte de un sector de la población, considerándolo una guerra abierta contra las mujeres y haciendo un llamamiento al feminismo para que se organice ahora más que nunca. La manifestación ha contado con miles de asistentes, muchísimas personas de todas las edades, desde las más mayores a gente muy joven, llegando a cubrir por completo la Avenida Colón de Valencia.

La presencia y la voz de las otras mujeres en las movilizaciones feministas es cada vez más presente, abriendo un horizonte de libertad y diversidad para las mujeres bajo un paraguas de igualdad.

Secciones: portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación