La violencia sexual es un problema grave y extendido en muchas partes del mundo. En los Estados Unidos, cerca de 1 de cada 5 mujeres ha experimentado violación o intentos de violación a lo largo de su vida

I Ask es la campaña que hace unos meses lanzaba el Centro Nacional de Recursos contra la Violencia Sexual estadounidense para aumentar la concienciación social sobre la violencia sexual y para dar a conocer y acercar a la población mayores recursos para prevenir cualquier abuso o acoso sexual en las diferentes comunidades. Su lema I Ask (Yo Pregunto) pretende transmitir la idea de que preguntar y asegurarse de que la otra persona consiente y accede libremente a aquello que le proponemos, independientemente del ámbito en el que nos movamos, es algo normal, necesario y sano para nuestras interacciones diarias

Considerar cómo nuestros actos pueden hacer sentir a otras personas y pedir permiso antes de asumir cualquier respuesta debería ser parte de nuestra forma de proceder. Este hábito de comportamiento forma parte de cómo mostrar respeto hacia otras personas y, por ese mismo motivo, es crucial educar en ello también desde las primeras edades. En este sentido, es importante hablar a las niñas y los niños sobre el consentimiento y explicarles qué significa pedirle permiso a alguien para hacer algo y aceptar la respuesta que sea, tanto si es sí como si es no, de buen grado y, así mismo, que exijan a las demás personas el mismo trato para ellas o ellos. Podemos hablarles del consentimiento abiertamente y sin reparos y hacerles saber, dejando espacio para las preguntas, que todo el mundo tiene diferentes espacios y límites y que nadie debe sentirse forzado a hacer algo que genere presión o incomodidad.

Por otra parte, una de las advertencias de la campaña es que el consentimiento no siempre se ignora imponiendo la voluntad de una persona sobre la otra a través de la violencia explícita, sino que en muchas ocasiones se da en situaciones cuya visibilización o identificación es compleja. En este sentido, la investigación ya ha demostrado que existe un discurso coercitivo que influye y conduce a una socialización en la atracción a la violencia. Si las personas a quienes se encuentra deseables y se eligen para tener relaciones tienen actitudes y comportamientos violentos, la libertad y la capacidad para decidir y elegir siempre en base a la voluntad propia deja de estar garantizada. 

Así pues, más allá de circunstancias concretas y de acuerdo con la iniciativa I Ask, es crucial enseñar a las niñas y los niños a elegir a personas que cuenten con la aprobación expresa de los demás para realizar o llevar a cabo un acto que les involucre. Es fundamental para garantizar la libertad sexual así como para la construcción de una sociedad libre de violencia.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación