Anna Cabré Albós es una de las cinco finalistas de los premios MAS, Mujeres a Seguir, en la categoría de ciencia. Las mujeres MAS tienen que destacar por su trayectoria profesional, su proyección de futuro y por su compromiso social. Es licenciada en Física y doctora en Cosmología por la Universidad de Barcelona. La Dra. Cabré investiga, desde hace siete años, el clima terrestre a gran escala. Su interés reside en comprender el papel que los océanos tienen en el clima terrestre como apaciguadores fundamentales del cambio climático. Actualmente, está asociada a la Universidad de Pennsylvania (Philadelphia, EEUU) y al Instituto de Ciencias del Mar (Barcelona), pero vive en Munich (Alemania) con su familia y sus dos hijos pequeños.

Este año ha sido seleccionada para participar en Homeward Bound Project, un programa global que fomenta el liderazgo femenino en la lucha por un planeta sostenible y que terminará en noviembre con la mayor expedición de mujeres a la Antártida de la historia. Esta iniciativa busca formar a 1000 mujeres en los próximos diez años sobre el calentamiento global. Con ello se pretende crear una gran red de líderes contra el cambio climático, potenciar la influencia femenina en posiciones de liderazgo y luchar contra la desigualdad de género en la sociedad.

Además, la Dra. Cabré es una gran divulgadora científica. Colabora con medios y foros, participa en blogs, charlas y artículos de divulgación y ha escrito un cuento infantil titulado Mamá se va a la Antártida.

La Dra. Cabré es cofundadora, también, de la asociación Ellas Lideran junto a once expertas en oceanografía, cambio climático, economía circular, energías renovables, emprendimiento social y diplomacia científica. La iniciativa nace con el objetivo de impulsar el empoderamiento y liderazgo de las mujeres para lograr un futuro sostenible en España. 

Anna, enhorabuena por ser una de las cinco finalistas de los premios MAS, Mujeres a Seguir, en la categoría de ciencia. Estos premios son importantes porque reconocen y visibilizan la profesionalidad y el compromiso social de las mujeres de diferentes disciplinas. Hablemos de tu caso:

¿En qué consiste y qué resultados tenemos hasta el momento de las investigaciones realizadas sobre el papel de los océanos en el clima terrestre? 

Se sabe que los océanos regulan el clima terrestre básicamente porque tienen una capacidad térmica muy grande y almacenan calor que después reparten por el mundo desde los trópicos hasta los polos, pero también son importantes porque almacenan mucho carbono y producen más de la mitad de oxígeno que luego necesitamos para respirar, gracias a la fotosíntesis del fitoplancton. La otra mitad del oxígeno lo producen los árboles en la tierra. Y luego, el papel crucial que tienen los océanos ahora con el cambio climático es que se están llevando el 93% del calor, o sea, de todo el calor que ocurre por culpa de las emisiones de gases de efecto invernadero, la gran mayoría se va a los océanos. Eso quiere decir que los primeros 1000 metros se están calentando aproximadamente 0,1 grados. Parece poco, pero se están llevando el 93% del calor. ¿Y qué pasa? Pues, si calientas el océano, esto contribuye a la subida del nivel del mar, porque la mitad de la subida del nivel del mar viene de que el agua se expande porque cuando está caliente ocupa más volumen. Y esta acumulación de calor también cambia las corrientes y la distribución del calor. 

Si el agua está más caliente, puede sostener menos oxígeno, así que cada vez hay más zonas con niveles bajos de oxígeno, donde los peces no pueden respirar y se ahogan. Luego, agua caliente en la superficie quiere decir menos mezcla entre las distintas partes del océano y esto disminuye la actividad biológica porque los nutrientes que necesitan todas las especies que viven cerca de la superficie vienen de abajo. Cuando estás calentando el mar también te estás cargando los corales, aparecen invasiones de algas tóxicas y la extinción de algunas especies o migración; estás moviendo un poco toda la fauna hacia los polos en busca de su hábitat natural.

Y luego, otra cosa que están haciendo los océanos es que están absorbiendo más o menos 1/3 parte del carbono que estamos metiendo en la atmósfera. Esto está bien porque no se queda en la atmósfera, donde nos hace daño directamente, pero este carbono es el que luego crea acidificación que, sobre todo, afecta a los animales con concha.

¿Cuál va a ser en concreto tu participación en el Homeward Bound Project?

La misma que la de todas. La gracia de Homeward Bound, lo más importante, es crear una red de 1000 mujeres que son científicas y que, de alguna forma, están relacionadas con el cambio climático o la sostenibilidad. Hay algunas diplomáticas, comunicadoras, pero, sobre todo, científicas. Y esta red global está bien porque una sola no puede hacer mucho, pero 1000 mujeres tienen un impacto bastante más grande. Esto es lo más importante. 

En segundo lugar, Homeward Bound es un curso de liderazgo donde nos enseñan todo lo que son soft skills, no nos enseñan ciencia, que ya la sabemos, nos enseñan más cómo comunicar, cómo liderar y esto tiene que ver mucho con conocerte más a ti mismo, saber cómo aprendes, cómo enseñas, un poco más saber cómo tu funcionas como persona para saber cómo puedes ser lo más útil posible para el mundo. Esto no te lo enseñan en una carrera científica.

En tercer lugar, tenemos que financiar la expedición y esto de levantar dinero es parte del programa muy importante previa al viaje porque hay que aprender a ser visible, comunicar, etc. 

¿Requiere el planeta de liderazgo femenino que influya en la toma de decisiones para un mejor desarrollo sostenible? ¿Por qué?

Sí, necesitamos más mujeres por justicia y porque a más diversidad, mejores soluciones. Llevamos muchos años en los que casi todas las decisiones las toman hombres y blancos. O sea, que aquí hay dos problemas, uno de diversidad racial y luego, otro de igualdad de género. También hay una desigualdad norte-sur o ricos-pobres. Deberíamos ser más inclusivos con lo que se llama global south, que está bastante olvidado; todos los países que están en el hemisferio sur suelen ser más pobres y nadie cuenta con ellos. En este caso nos centramos más en la igualdad de género, pero sin perder de vista que esta lucha está unida a todos los tipos de igualdad. La idea es que los grupos más inclusivos llegan a mejores soluciones, esto está demostrado. Y, en concreto, cuando hablas de mujeres y hombres, sí que hay mil estudios diciendo que las mujeres sufren un sesgo constante que, al final, cuando se acumula todo este sesgo, las pone un poco por detrás y es muy difícil el acceso a posiciones de liderazgo, o a lo que se dice el “techo de cristal”. Está demostrado que en los gobiernos donde hay más mujeres, se pasan más leyes de medio ambiente. Las mujeres suelen pensar más a largo plazo, buscan soluciones más inclusivas, no tan enfocadas en el ahora y yo, sino en el futuro y para todos. Y esto no creo que sea una habilidad que te viene de nacimiento por ser mujer, más bien que ser mujer es distinto en la sociedad donde vivimos, pues creo que esta lucha constante por estos sesgos te hace, de alguna manera, más sensible al cuidado del planeta.

Otra cosa muy importante es que te estoy hablando de los países más o menos ricos donde, en principio, las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres y aun así hay sesgos, pero en muchos países pobres donde las mujeres no tienen los mismos derechos suelen ser ellas las proveedoras de educación, la mujer es la madre total de la familia y es la responsable de la planificación familiar, por ejemplo. Así que empoderar a mujeres, sobre todo en sitios pobres, es importante para tener una educación más centrada en el medio ambiente.

¿Crees que la divulgación científica juega un papel crucial para el desarrollo de la sociedad? ¿En qué sentido?

Sí, yo veo que los científicos están en un mundo paralelo, muchas veces, donde se premia mucho ser muy específico, muy excelente, te especializas en tu nicho y ahí te quedas y, sí, está bien, para avanzar en ciencia está bien, pero tiene que haber alguien que se dedique a unir todos los puntos, una visión como más desde fuera y luego explicarlo a la gente para que no se quede en el círculo académico. Así que sí, la divulgación es súper importante para mí. Debería incluirse en el trabajo de cada científico, pero entiendo que hay gente que es más técnica y gente que es más comunicadora. Luego, todas las decisiones sobre el cambio climático, salud, un poco todo, deberían basarse en ciencia. Y para que esto pase, la gente debería votar a partidos que piensen que esto es así, y para que pase esto, la gente tiene que creerse que la ciencia es importante y que merece toda la inversión que recibe y más. 

La ciencia parece, a veces, que es aburrida. Para mí, es divertida, se puede explicar de mil maneras, historias, es curiosa, inspiradora… y sin divulgación, imposible porque en la escuela puedes enseñar un poco, pero es que hay mil, mil cosas. Es como ir a un concierto de música, ir a una charla de ciencia debería ser el mismo “subidón”.

¿Y qué papel juega la educación temprana en igualdad de género y sostenibilidad? ¿Qué les decimos a las nuevas generaciones femeninas para que sigan, si quieren, los pasos de mujeres como tú? 

Lo de educar, para mí, es súper importante, lo que pasa es que los primeros años de tu vida te definen como persona para el resto de tu vida. Si tus padres te compran un montón de cosas, vas a tener esa inquietud consumista. Yo ahora que tengo hijos estoy viendo que para ellos yo soy Dios. Es esa idea, cuando son niños, de que todo lo que hacemos para ellos es la verdad absoluta, así que es el momento ideal para crearles los valores que queremos. En este caso, crearles valores de igualdad de género y de amor por nuestro planeta. Dentro de diez años van a ser adolescentes, dentro de veinte van a estar en el mercado laboral. Ellos son el futuro y van a estar liderando antes de que nos demos cuenta.

¿Qué les decimos a las nuevas generaciones? En el mundo donde vivimos nosotros es fácil para una mujer acceder a lo que quiera, en teoría. Lo que es más difícil es darse cuenta de todos los mini-sesgos que te van machacando. Me refiero al lenguaje, actitudes, sobre todo en carreras científicas donde hay pocas mujeres, como cuando escuchas comentarios tipo “quién la ha ayudado a llegar hasta aquí”, “se ha vestido demasiado tal”, etc. O sea que yo, a las niñas pequeñas les diría “podéis hacer lo que queráis, pero seguramente vais a tener que luchar un poco más para conseguirlo y es muy importante que os juntéis con gente que os respeta”.  Si les enseñamos a detectar estos sesgos y estereotipos desde muy pronto, pues van a salir niñas más guerreras y espero que lleguen lejos sin problema. Pero tampoco se trata de pasarse todo el día luchando. También necesitamos a más hombres feministas a nuestro lado. Yo creo que, en los últimos 5 años, y me sorprende que no haya empezado antes, hay muchos más hombres feministas y esto es esencial porque necesitamos a hombres que se bajen de su silla de rey para que entren más mujeres.

Al escucharte hablar de las nuevas generaciones y de las niñas y de la importancia de su implicación en la lucha contra el cambio climático me hacía pensar en la activista sueca Greta Thunberg y el movimiento que se ha generado en relación al cambio climático…

A mí me encanta. Greta es una pasada, pero estaría bien reconocer que hay mucha gente por ahí luchando por un mundo mejor. Lo que pasa es que tenemos la manía de poner la corona siempre a alguien. Lo que me preocupa de Greta, y creo que en parte es porque es una mujer, es que hay más artículos contando “qué le estamos haciendo, pobre niña” que de lo que está haciendo ella. Greta es casi adulta y seguramente mucho más que gente de su edad, se ha metido en este percal porque realmente está preocupada y no entiende cómo los adultos podemos ser tan ignorantes. Tiene un equipo detrás, of course, no lo está haciendo sola, pero está movilizando el mundo. Y esta es la noticia para mí. Luego, obviamente, ¿le estamos dando demasiada responsabilidad? Sí, pero ya que es una de las únicas que está moviendo masas… Para mí la noticia es que es una inspiradora nata y suerte de ella que en estas manifestaciones cada vez hay más gente, millones de gente. Y hay muchos, muchos niños más haciendo lo mismo. 

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