Matoke market en Kampala // Wikimedia Commons

Hasta hace poco, algunos hombres se sentían impunes de poder tocar sin su consentimiento a mujeres vendedoras del mercado Nakawa, en la capital de Uganda, Kampala. Este mercado, uno de los más grandes de Kampala (más de 7000 personas venden en sus puestos) ha vivido una gran transformación, según informa The Guardian

El cambio ha sido posible gracias a una organización local, el Institute for Social Transformation, el cual ha trabajado por aumentar la conciencia en torno al acoso sexual entre las mujeres de Nakawa. Así, se creó un protocolo de actuación: cada departamento del mercado está representado por una mujer, que es a la primera a la que se acude cuando hay un caso de acoso sexual. Después, la denuncia se traslada al comité disciplinario del mercado. Los castigos que se aplican dependen de la gravedad del crimen cometido; hay multas desde los 50 hasta los 100.000 chelines ugandeses, y si una persona comete el crimen de nuevo, se le aplica una suspensión de un mes en el mercado. Si aún así continúa, esa persona será expulsada. 

Las trabajadoras de Nakawa han notado un gran cambio a mejor, ya que sienten que los acosadores ahora les tienen miedo porque saben que les denunciarán si ven que están causando problemas. Sin embargo, sigue habiendo jóvenes trabajadoras que no saben que pueden obtener ayuda y tienen miedo a denunciar. Por tanto, la lucha de las mujeres del mercado continúa para proporcionar entornos de trabajo seguros para todas.

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