En la actualidad son muchos los ámbitos en los que se debate acerca de las conocidas “fake news” y el discurso de la verdad pero, ¿qué tanto sabemos acerca de las respuestas cognitivas y afectivas frente a la desinformación? Arash Barfar, de la Universidad de Nevada (Estados Unidos), ha trabajado en ello para ver reacciones conlleva esta desinformación. 

El estudio [Cognitive and affective responses to political disinformation in Facebook] usa Facebook como herramienta de análisis. A través de un análisis exhaustivo de comentarios de usuarios en unas 2.100 publicaciones aproximadamente, se encontró que las publicaciones con desinformación política recibieron menos respuestas críticas que las noticias llamadas verdaderas. Así mismo, se comprobó que las noticias verdaderas provocaban una mayor ansiedad en sus respuestas, pero que las publicaciones con desinformación se llenaban de más ira y enojo en sus comentarios. También el estudio hace una distinción entre la desinformación conservadora y la desinformación liberal, y sorprendentemente sus respuestas fueron menos analíticas por igual. 

Lo que nos viene a decir esta investigación es que en contextos sociológicos en los que hay una desinformación existente que navega a través de las redes predomina el discurso incívico frente a esta desinformación que no el crítico o analítico. Por tanto, queda abierto a debate los hallazgos de este estudio: ¿recae la responsabilidad en quienes emiten la desinformación o en el desarrollo de espíritu crítico de quienes la reciben? Quizá pueda tratarse también de un trabajo conjunto para poder llegar al éxito y transmitir así la verdad.

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