La pederastia es tan horrible y deja un sufrimiento tan enorme que tiene que ser rechazada sin matices por todas las personas y, desde luego, por todas las feministas y por todas las personas que se consideran progresistas. Sin embargo, indigna ver que no siempre es así.

Cohn-Bendit, considerado como el líder principal de Mayo del 68, escribió después en un libro: “Podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme”. Muchas de las personas que dicen condenar la pederastia la disculpan o la obvian cuando quienes la cometen son de las suyas y de los suyos.

Es indignante que muchas personas progresistas le sigan considerando como referente. Estos días estamos asistiendo a grandes alabanzas de personas que se dicen feministas a una mujer que fue apartada de la docencia por pederastia y que firmó el manifiesto de 1977 contra las condenas por haber tenido relaciones sexuales con menores o por haber fomentado y fotografiado sus juegos sexuales.

Y ¿luego nos extraña que haya delitos de pederastia tan horribles como los que están ocurriendo? Y ¿luego nos extraña que muchas personas excelentes no quieran saber nada de progres ni de feminismo? Ante esto no puede extrañar que haya delitos de pederastia tan horribles como la reciente noticia. Tampoco que muchas personas excelentes no quieran saber nada de “progres” ni de feminismo. Cada vez más feministas rechazamos como referentes a quienes cometan o disculpen delitos de pederastia. Todas las niñas y mujeres que sufren pederastia necesitan nuestro apoyo, necesitan que no apoyemos a los y las pederastas.

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