El mundo cinematográfico cuenta con uno de los festivales en el que se da mayor visibilidad a movimientos y actores sociales que denuncian y/o mejoran la calidad de vida de los contextos en los que se filman: el Festival de Cine y Foro de los Derechos Humanos de Ginebra. La edición de este año ha concluido este fin de semana con el anuncio del premio al mejor documental, “Delphine y Carole. Insumisas”, tal y como recoge euronews.

“Delphine y Carole. Insumisas”, de la directora Callisto McNulty, retrata la lucha reivindicativa de las primeras activistas feministas francesas que usaron la cámara como medio de denuncia: Delphine Seyrig y Carole Rusopoulos. La directora, nieta de Rusopoulos, ha querido rendir tributo a las luchas feministas pasadas que sirven de guía a las actuales.

El festival también contó entre las premiadas con una amplia representación femenina. El Premio al Mejor Filme de Ficción fue para “El niño que domó el viento” y fue recogido por la actriz franco-senegalesa Aïssa Maïga, quien interpreta a la madre del protagonista, un niño inventor que construye una bomba de agua con material del vertedero tras una dura sequía en Malawi.

Por último, el Premio de la Organización Mundial contra la Tortura fue para “Congo Lucha”, un documental de la directora francesa Marlène Rabaud que retrata el movimiento pacífico que ha tenido lugar en la República Democrática del Congo en contra del presidente Joseph Kabila. Con las historias filmadas, el festival visibiliza una vez más la represión y ataques a los Derechos Humanos que tienen lugar en distintos rincones del mundo.

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