El Govern de Cataluña ha presentado un protocolo contra las violencias sexuales en entornos de ocio tanto públicos como privados.  Se ha elaborado con la participación de 51 personas y 27 entidades que durante un periodo de más de seis meses han trabajado de forma conjunta para desarrollar un marco administrativo que recoja como infracciones administrativas aquellas conductas que no recoge el código penal (exhibicionismo obsceno delante de personas adultas, masturbación en espacios públicos o abiertos delante de personas adultas, seguimiento obsceno, injuria sexual, fotografiar partes íntimas, acorralar con fines sexuales y otras conductas que impliquen vejación sexual). 

El hecho de que este protocolo se haya elaborado con la colaboración de 51 personas tanto del ámbito de la seguridad pública como privada, permite incorporar una mirada muy completa en cuanto a cómo prevenir y actuar ante estas conductas. El garantizar espacios de ocio seguros, donde las mujeres se sientan libres de conductas que en muchos casos habían sido normalizadas y que constituyen violencia sexual, supone un paso adelante para crear entornos seguros. Las zonas de ocio no deben suponer en ningún caso un riesgo para las mujeres y articular una herramienta administrativa allí donde el Código Penal deja un vacío permite garantizar un avance importante en la prevención de ciertas conductas y, por tanto, en nuestra seguridad.

La encuesta de violencia machista que se realizó en Cataluña en 2016 muestra que un 20,9% de las violencias sexuales se produjo en entornos de ocio, un 18,3% en espacios públicos y un 18,3% en el transporte público, lo cual justifica que este protocolo se centre en entornos de ocio públicos y privados.

Uno de los objetivos es dar formación al respecto a más de 13.000 personas, a los cuerpos policiales (mossos d´esquadra, policía local y policía portuaria) y también al personal del ocio privado (propietarios y responsables, controladores de accesos y vigilantes de seguridad, entre otros), ya que tanto los Ayuntamientos como los locales de ocio privados podrán adherirse al protocolo mediante convenios.

El protocolo será aplicable a todas las actividades de ocio reguladas por ley como tales, y se difundirá a través de la campaña “No en passem ni una” (Nopasamos ni una). Los locales adheridos dispondrán de distintivos, carteles informativos y puntos concretos donde dirigirse para recibir asesoramiento y atención al respecto.

Disfrutar de espacios de ocio libres de violencias sexuales, que afectan mayoritariamente a las mujeres (90%), es una responsabilidad común y un derecho que nos afecta a todas y a todos.

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