El estudio “(In)seguras en la ciudad: las experiencias diarias de niñas y mujeres jóvenes”, elaborado por la ONG de ayuda a la infancia “Plan Internacional”, llevado a cabo en cinco ciudades de los diferentes continentes, entre ellas Madrid, ofrece datos reveladores sobre el acoso callejero. Muestra que todas las mujeres jóvenes lo sufren a diario y lo viven con algún grado de miedo, e incluso señala que se encuentra normalizado por parte de la sociedad, al minimizarlo y, especialmente el verbal, no considerarlo como una agresión.

Tal y como publica Europress, se trata de un informe elaborado a partir de cerca  de 21.200 voces de mujeres de entre 13 y 30 años de Madrid (España), Kampala (Uganda), Sídney (Australia), Lima (Perú) y Nueva Delhi (India). Son testimonios escuchados a través de la web de mapeo Free to Be que ha permitido identificar y compartir espacios públicos que las hacen sentir incómodas, asustadas o felices y seguras, aunque la mayoría de las aportaciones han sido negativas. El objetivo, identificar geográficamente los espacios de la ciudad donde debe ocurrir el cambio.

Los resultados más alarmantes de este informe muestran que todas las mujeres han manifestado convivir diariamente con el acoso callejero, físico y verbal, entendiéndolo como piropos no deseados, silbidos, miradas insistentes, manoseos y exhibicionismo. Todas han expresado que viven estas situaciones con algún grado de miedo, algunas incluso temiendo por su vida. El informe remarca que hasta el más mínimo piropo no deseado conlleva permanentemente el riesgo de escalada a situaciones incómodas o directamente violentas. Se trata de situaciones que la mayoría asocia con la violencia de género, ya que todas coinciden en señalar que la ciudad es menos segura para ellas que para los chicos. Y esto no se limita a los países más pobres.

Otro dato relevante que ofrece el estudio es que solo el 10% denuncia el acoso callejero y, cuando lo hace, la respuesta es mínima o nula. Pues, según expone el informe, muchas formas de acoso no están tipificadas como delito en la mayoría de los países analizados. Además, fácilmente es  considerado como algo que sucede, que se llega a tolerar o incluso se normaliza.

 

Según informa la ONG, las ciudades son espacios a los que cada vez más niñas se trasladan por trabajo, educación o oportunidades. Se estima que para 2030, aproximadamente 700 millones de niñas vivirán en áreas urbanas. El estudio se lanza en conmemoración del Día Internacional de la Niña, que será el próximo 11 de octubre, y está inspirado en el derecho que tienen todas las niñas a sentirse seguras y respetadas en una ciudad, sin temor a la violencia.

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