Una de las compañías más famosas de internet, Google, está siendo investigada por el seguimiento de ubicaciones de sus usuarios y usuarias.

Google ya recibió una multa de siete millones de dólares por exigir a marcas que añadieran a sus dispositivos aplicaciones propias de la compañía, como el buscador de Google o el navegador Chrome, por defecto. Esta práctica sería ilegal, puesto que es una especie de “trampa” para asegurar su posición en el mercado.

Ahora, la Unión Europea podría estar investigando las prácticas de la compañía en cuanto a seguimiento de la ubicación de las usuarias y los usuarios, teniendo en cuenta la European Data Protection Board, ley europea para la protección de datos. Tal y como indica la investigación de Associated Press, no basta con pausar el seguimiento de localizaciones de Google Maps, pues, mientras tanto, otras aplicaciones de Google continúan haciendo el seguimiento. Para anular de forma definitiva el seguimiento, hasta nuevo cambio por parte del usuario o usuaria, hay que consultar la configuración de la cuenta de Google para asegurarse de que no haya rastreo, y eso es algo que no queda muy claro en la práctica.

Por ello, la Unión Europea estaría investigando las prácticas de Google y no se descarta otra multa. Pese a ello, no es algo a lo que se deba temer, pues aunque sea un asunto serio, si navegamos por las opciones que nos brinda, seguro que podemos desactivar ese rastreo que muchas aplicaciones nos hacen de forma automática.

Aunque, claro está, nada ni nadie debería rastrear nuestra posición sin nuestro permiso previo.

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