La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que la demencia, una enfermedad neurodegenerativa que padecen unos 50 millones de personas en el mundo, tiene un alto impacto, tanto en las personas que la sufren como en las familias y cuidadores/as. Este reconocimiento ha llevado a que se desarrolle un plan de acción mundial para mejorar la vida de toda la sociedad, y la ciencia está estudiando maneras de prevenir y/o curar este tipo de enfermedades.

En esta misma línea, un equipo investigador del Centro para el Alzhéimer de la Universidad de Filadelfia (EE.UU.) ha detectado un compuesto que podría ser la respuesta ante la neurodegeneración que provoca demencia y han publicado sus avances en  el artículo Learning Impairments, Memory Deficits, and Neuropathology in Aged Tau Transgenic Mice Are Dependent on Leukotrienes Biosynthesis: Role of the cdk5 Kinase Pathway [Las deficiencias de aprendizaje, los déficits de memoria y la neuropatología en ratones transgénicos Tau envejecidos dependen de la biosíntesis de leucotrienos: papel de la vía cdk5 quinasa], en la revista Molecular Neurobiology.

Concretamente, el equipo se centró en analizar la proteína tau, la encargada de estabilizar la estructura de las neuronas. Niveles altos de esta proteína provocan, entre otros efectos, que la estructura de las neuronas se desestabilice, que tenga un comportamiento tóxico, provocando así la destrucción de neuronas, lo que implica que las personas perdamos la capacidad de procesar: se pierde la memoria, la orientación, el lenguaje etc. La novedad del estudio es que propone los leucotrienos como compuesto que impide que haya un exceso de la proteína tau.  El compuesto se probó en el laboratorio durante 16 semanas. El equipo investigador pudo observar varias mejoras tanto en la memoria como en el aprendizaje de los ratones; además, la proteína tau volvió a sus niveles normales. Teniendo en cuenta que el tratamiento se probó en ratones de avanzada edad que ya mostraban síntomas de deterioro neuronal, se pudo determinar que el compuesto podría reparar las conexiones debilitadas de las neuronas afectadas.

La OMS informa que las mujeres tienen más riesgo de padecer demencia que los hombres, pero avances como este podrían abrir un mundo de posibilidades para modificar, en un futuro, el avance de las enfermedades neurodegenerativas, mejorando la calidad de vida en edades avanzadas, para toda la sociedad.