Internet Segura for Kids (IS4K) ha puesto en marcha una línea de atención telefónica para menores, familiares y tutores con el objetivo de atender y asesorar en casos de ciberacoso, grooming u otros riesgos asociados con el uso de Internet. Esta línea de trabajo forma parte del plan del Centro de Seguridad en Internet para menores de edad en España y sigue el modelo de otras líneas telefónicas de ayuda existentes en otros países europeos. La línea de atención forma parte de la red paneuropea INSFAE, de Centros de Seguridad en Internet cofinanciado por la Comisión Europea.

La línea de atención es 900 116 117 y el horario es de 10.00 a 20.00 de lunes a viernes y los fines de semana, de 10.00 a 14.00. Las consultas son atendidas por equipos profesionales interdisciplinarios (psicólogos/as, expertos/as en seguridad IT y asesoramiento legal). Tal y como indican en su web, el servicio es gratuito y confidencial. Esta iniciativa contribuye a mejorar la atención en estos casos, en la línea de otros servicios europeos que hasta ahora no existían en nuestro contexto.

Por otro lado, también se ha activado una línea de denuncia donde se pueden reportar casos de abusos sexuales infantiles y contenidos perjudiciales para menores. En el primer caso se facilita el enlace directo al formulario de la Policía Nacional y de la Interpol para enviar la información concreta, de esta manera las fuerzas de seguridad pueden seguir la información y realizar las acciones pertinentes. En este sentido animan a colaborar en estas denuncias puesto que la colaboración ciudadana es fundamental para detener a los abusadores y creadores de contenidos abusivos. El segundo es una opción de denuncia dentro de la propia página, donde puedes informar sobre páginas, aplicaciones, etc. que contengan contenidos inapropiados y promuevan conductas peligrosas o contactos de riesgo.

Sin duda estas iniciativas son necesarias para avanzar en la protección de las y los menores, pero otra de las vías imprescindibles es la implicación en la tolerancia 0 a cualquier tipo de abuso, y aquí las personas adultas tenemos un papel fundamental. Nuestros menores se atreverán a denunciar si perciben que su entorno es seguro, si sienten que las personas adultas las apoyaremos y no dudaremos de ellas, ni cuestionaremos su denuncia. Sólo si perciben implicación por parte nuestra, podemos construir entre todos un entorno libre de violencia, tal y como indican las recomendaciones científicas más punteras en esta materia.  

Secciones: Noticias subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación