En la era del consentimiento en las relaciones sexuales, los nuevos hallazgos apuntan a que no solo es necesario definirlo, sino también aplicarlo. Recientes datos del artículo Association Between Forced Sexual Initiation and Health Outcomes Among US Women [Asociación entre iniciación sexual forzada y resultados de salud entre mujeres estadounidenses], publicado en la revista Journal of the American Medical Association, se plantean la coacción en las relaciones sexuales y así, la iniciación sexual bajo presión, que sufren mujeres y niñas en Estados Unidos, así como su asociación con la salud sexual y reproductiva general. 

Según comenta el estudio, movimientos como el #MeToo han llevado a destacar la realidad y, en todo caso, la frecuencia de la violencia sexual. Sin embargo, ningún estudio reciente había evaluado la prevalencia del sexo coaccionado durante el primer encuentro sexual de las mujeres, ni sus consecuencias para la salud.

Para este estudio, sus autoras y autores realizaron un análisis transversal de la Encuesta Nacional de Crecimiento Familiar, entre 2011-2017, que incluyó una muestra poblacional de 13.310 mujeres estadounidenses, de 18 a 44 años, que respondieron libremente a la cuestión de si su primera experiencia sexual había sido voluntaria o bajo coacción. De esta manera, el 6.5% de las mujeres informaron haber tenido una primera relación sexual tras ser verbalmente coaccionadas. Los datos sitúan la edad media para este tipo de iniciación sexual en 15.6 años, versus 17.4 de las primeras relaciones sexuales voluntariamente consentidas. 

En comparación con las mujeres con iniciación sexual voluntaria, las mujeres con iniciación sexual forzada fueron más propensas a experimentar un primer embarazo no deseado, un aborto, endometriosis, enfermedad inflamatoria pélvica y problemas con la ovulación o la menstruación. También resultaron ser más propensas a tener una salud regular o deficiente y más dificultad para completar tareas.

En la misma línea, el estudio concluye que para una de cada 16 mujeres, la primera experiencia inicial en las relaciones sexuales fue una violación; mientras que el 56% informó haber sido presionadas verbalmente para iniciarse en las relaciones sexuales.

Estos hallazgos resaltan, según el estudio, la necesidad de medidas de salud pública y cambios socioculturales para prevenir la violencia sexual, particularmente la iniciación sexual bajo coacción.

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