Marina Hyde, columnista en The Guardian, narra en su columna cómo el pasado marzo un extraño la acosó por la calle. Cuando fue a recoger a su hijo de la escuela, un extraño comenzó a perseguirla y a insultarla.
Cuenta cómo sintió un gran miedo en el momento, pero después se sintió avergonzada de haberlo tenido, ya que ocurrió a la luz del día y con el acosador a cierta distancia de ella; que no había comparación con otras cosas o casos de acoso que ocurren. Incluso, pensó que no tenía derecho a decírselo a la policía, ya que “no era nada”. Además, cuando ya estaba con su hijo caminando, el acosador continuó insultándola por su orientación sexual y persiguiéndola.
En su narración, señala que le dijo al acosador que la dejara en paz en voz alta para que otras personas que estaban a su alrededor pudiesen oírlo y ayudarla. Desgraciadamente, eso no ocurrió. Por lo tanto, Marina Hyde decidió que nunca más iría por ese mismo camino para que no le pasara de nuevo.
Profesora de Didáctica de la Expresión Musical de EHU y Clarinetista de la Camerata de ESAS: Red de Mujeres Creadoras y Artistas de Euskadi. Co-fundadora de Metoo Schools