El pleno municipal de Cullera aprobó por unanimidad la incorporación de la figura de Agente Tutora al entorno escolar. Es así como Cullera se suma a otros municipios del territorio valenciano y da un paso más en la protección del menor. La Agente Tutora es una persona integrante de la Policía Local especializada en la prevención y protección de menores, caracterizada por su proximidad y mediación tanto en el entorno escolar como familiar. Entre sus funciones ejercerá de interlocutora entre los centros educativos, las asociaciones de familiares y la Administración. En este contexto, la persona responsable será Amparo de Vicente.

¿Puede ayudar la figura Agente Tutora a la erradicación de la violencia de género en la escuela?

En el siglo XXI la violencia de género en las escuelas ha llamado cada vez más la atención internacional, tanto desde la investigación o la política como desde las comunidades educativas. Entre otras, una de las preocupaciones más recientes ha sido el incremento de causas de violación cometidas por menores. A continuación, destacamos aquellas Oportunidades que la propuesta de Agente Tutora puede aportar a la superación de la violencia de género en las escuelas, si se aplica con carácter riguroso.

Un enfoque comunitario del cuerpo policial

Puesto que la violencia, muy especialmente la violencia de género, se incrusta en las interacciones cotidianas como son nuestras culturas escolares, requiere para su erradicación la creación de una acción dialógica conjunta entre los diferentes actores involucrados en la puesta en práctica de las políticas educativas. En este sentido, un enfoque comunitario del cuerpo policial puede influir en la calidad de las relaciones con las comunidades educativas y aumentar la confianza y la eficacia de la policía para prevenir y responder a la violencia de género, así como a la seguridad y el bienestar de las personas supervivientes. La contribución de las Unidades Específicas, como la de esta Agente Tutora, pretende promover la organización de reuniones periódicas entre la policía y grupos comunitarios que, si se llevan a cabo en espacios seguros y al servicio de las demandas de las comunidades educativas, pueden promover un movimiento de “Todos a una” contra la violencia de género.

Visibilización y prevención ante la violencia de género existente en la escuela

La Agente Tutora tiene como uno de sus principales objetivos visibilizar la violencia existente y evitar que quede oculta. Tal y como detallaba a los medios la concejala delegada de la Policía Local de Cullera, María José Terrades, mediante esta figura, cercana a las chicas y los chicos, el alumnado puede confiar aquellas situaciones difíciles que en muchas ocasiones se ocultan por vergüenza, miedo o desconocimiento sobre cómo actuar. Aunque existe una creciente conciencia sobre la violencia de género existente en las escuelas, todavía persisten resistencias que entorpecen la formulación de políticas locales directamente dirigidas a su erradicación desde la primera infancia, así como la aplicación de las actuaciones educativas de éxito que están demostrado mejoras en esta línea desde hace años. Negar su alta prevalencia ha conllevado la implantación de propuestas más reactivas que preventivas. Esperemos que esta iniciativa sepa atender esta necesidad y pueda servir de referencia para otras localidades en el futuro.

¿Qué retos conlleva la incorporación de la Agente Tutora en los centros educativos?

Desde un criterio científico y ético, podríamos destacar esencialmente dos:

En primer lugar, que la incorporación de esta figura en las comunidades educativas suponga un retroceso hacia un modelo centrado en la persona mediadora, cuando ya se ha demostrado que la erradicación de la violencia requiere de modelos dialógicos que involucren las voces de los chicos y las chicas, de sus familias, del profesorado, con una presencia activa en el desarrollo de los procesos normativos de la escuela, incluso en la promulgación de políticas para la erradicación de la violencia de género en la comunidad.

En segundo lugar, superar la distancia que el cuerpo policial ha tenido de las evidencias científicas en el tratamiento de la violencia de la comunidad. Saber qué es lo que funciona y acompañar la incorporación de actuaciones contrastadas científicamente como el Modelo dialógico de prevención y resolución de conflictos, Club de valientes violencia 0 y las Tertulias feministas dialógicas, será clave para lograr un liderazgo efectivo y acorde a las necesidades de las chicas y los chicos. De ellas y de ellos y de su liderazgo conjunto con la comunidad depende que la escuela logre una de sus utopías más valiosas: ser un contexto libre de violencia, donde surjan amistades que protejan y llenen de sentido las vidas de las niñas y los niños.

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