La Tertulia Literaria Dialógica (TLD) a favor de la Paz y el diálogo sobre el texto Las Troyanas que se celebró ayer por iniciativa de la red de organizaciones del Estado que colaboran con el proyecto de Comunidades de Aprendizaje, nos dejó ideas muy importantes de cara a reflexionar sobre el panorama geopolítico actual, los horrores de la guerra y sus terribles consecuencias para todas las personas que se ven involucradas personalmente en ellas. 

Algunas de las intervenciones que contaron con el consenso por parte de todas las personas que participaron son las siguientes: En una guerra, dada la preocupación mostrada por la presión que existe en algunos ambientes para tomar posición de parte de unos u otros como si de víctimas y verdugos se tratase, sólo hay perdedores y daños irrecuperables. En este sentido, debemos mantenernos lejos de cualquier dogmatismo y poner el foco y la crítica sobre quienes toman decisiones que no afectan a sus vidas y no sobre las víctimas que no escogen nunca independientemente del pueblo al que pertenecen. 

La población no elige una guerra, no tiene libertad para ello, sin embargo hay quienes la aprovechan como una oportunidad para ejercer el poder que en otro contexto no se les habría permitido y pretenden justificar como armas de guerra las violaciones masivas o los asesinatos a niños y niñas. En esta línea, mujeres e infancia siempre se llevan la peor parte y en el relato de Las Troyanas se ilustra y entiende muy bien. Es muy importante que la opinión pública confíe en las instituciones y recordemos y exijamos a los organismos que la humanidad ha creado para protegernos cuál es su deber. 

Otro de los puntos sobre los que hubo acuerdo unánime fue el hecho de que tal y como se dice en el texto: el dolor se amontona sobre el dolor. El impacto y alcance del sufrimiento puede perdurar siglos o para siempre si no hacemos por pararlo y transformar las relaciones. En este punto se recordó la importancia de la Sociedad Dialógica y cómo las personas de las escuelas que son Comunidad de Aprendizaje llevamos mucho tiempo construyendo relaciones igualitarias y dialógicas que rompen con el discurso coercitivo que vincula el atractivo con la violencia. En relación con esto último, se hacía el paralelismo cuando en Las Troyanas se vanagloria el hecho de morir luchando por la patria, habiendo, una vez más consenso, en que el verdadero honor y atractivo deberíamos dárselo a las personas que se posicionan en contra de las guerras y trabajan por minimizar sus impactos en las víctimas, jugándose su vida, tratando de sacarlas de allí, proporcionando ayuda humanitaria o atendiéndolas sanitariamente. 

La TLD sobre Las Troyanas terminó con un mensaje de esperanza ante el vacío de lo que parece no tener un solución viable, visibilizando una vez más a todas las personas que trabajamos y participamos diariamente por construir las relaciones de otro modo y una invitación a replicar esta misma TLD en nuestras propias comunidades y entornos como una oportunidad para seguir construyendo un mundo más justo y libre de toda violencia. 

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