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El informe final del “Cass Review” publicado la pasada semana y recogido en este mismo medio, expuso los principales hallazgos de la revisión más extensa realizada hasta la fecha en el ámbito de la atención médica transgénero. En él se señalaron prácticas en los servicios médicos de identidad de género en la infancia y adolescencia transgénero que contradicen las evidencias científicas, situación que expone a riesgos a la infancia y la juventud de este colectivo, que ya se encuentra en situación de vulnerabilidad.

Tras la publicación de la versión final de este informe hace una semana, la autora del mismo, la pediatra Hilary Cass, ha denunciado en una entrevista a The Times, las reacciones violentas y amenazas que ha recibido a través de redes sociales y correos electrónicos “abusivos y viles”. Según la autora, la desinformación le preocupa más que incluso la violencia que está recibiendo donde se le ha aconsejado que no vaya en transporte público.

El caso de que existan personas que no estén de acuerdo con los resultados obtenidos, o los artículos analizados, existe el procedimiento científico, lo que Popper llamaba el avance de la ciencia, demuestra con evidencias científicas la refutación de los resultados anteriores, pero sólo puede basarse en evidencias científicas, no en lo que uno cree, si no existen, realiza una investigación y recoge evidencias científicamente, ahora bien, hay que ser honestos y honestas si los resultados contradicen lo que incluso pensaba en un inicio o hipótesis inicial, es necesario aceptarlo, es lo realmente científico, y justo.

Un ejemplo de ello es la plataforma Sappho. Mediante el diálogo la ciencia avanza, y eso es precisamente lo que promueve la plataforma de Evidencias Científicas en Género Sappho. En dicha plataforma, las afirmaciones sólo se consideran como “evidencia científica” cuando están respaldadas por al menos tres artículos publicados en revistas indexadas en bases de datos científicas Web of Science o Scopus. Asimismo, para argumentar en contra de estas evidencias, se requiere reunir al menos tres artículos científicos que cumplan con los mismos criterios de validación. Solo un diálogo igualitario entre ciencia y ciudadanía y basado en evidencias científicas puede contribuir al avance del conocimiento en cualquier ámbito científico, también en género y salud.

Quienes atacan violentametne a Cass por haber sido honesta con sus hallazgos científicos no tienen como prioridad la defensa de los niños y niñas transgénero, sino unas ideas polarizadas que se alejan de lo que dicen las evidencias científicas. Además respaldan los  intereses económicos del negocio transgénero, en lugar de priorizar aquello que puede ir mejor científicamente para su transición, cuáles son las evidencias científicas, tanto en cuestiones de salud como sociales, para que puedan vivir con la calidad de vida que se merecen. La prioridad debe ser la defensa de las evidencias científicas y de la verdad sobre lo que puede ayudar más a la infancia y la juventud  en tratamiento por temas de identidad de género. La desinformación y su difusión pone en riesgo a niños, niñas y jóvenes transgénero.

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