La fiscalía de Florida, tras los resultados de una investigación del FBI, ha denunciado a una mujer, su pareja e hijo de 20 años por la agresión sexual de dos menores y su retransmisión en directo y cobro.

La agresión sexual empezó cuando los dos niños tenían cinco años, ahora con diez años se ha podido parar dicho abuso tras recabar todas las pruebas.  La agresora cometía las agresiones y los demás realizaban las grabaciones. La retransmisión en directo se cobraba a clientes online.  Cada una de estas personas involucradas forman parte de la agresión sexual, tanto quien la comete, como quien la graba, como quien la consume, tal y como se indica en las evidencias científicas internacionales relacionadas con los abusos sexuales a menores.

La detección precoz de dichos abusos hubiera sido clave para que ambos niños no hubieran sufrido las agresiones sexuales continuadas, y para ello tanto la formación como la implicación de las personas adultas es clave para fomentar actitudes upstanders y si bien primero prevenir y no sucedan, como si lamentablemente sucede frenarlo lo más rápido posible.

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