En las últimas décadas se ha denunciado profundamente la violencia y la discriminación contra las personas LGBTIQ+. Las investigaciones sobre la violencia escolar en las últimas décadas han demostrado que alentar a los y las jóvenes a apoyar a la comunidad LGBTIQ+ en entornos educativos cuando se produce acoso o violencia puede ser una valiosa estrategia para reducir estos efectos nocivos del bullying. Es por ello por lo que el estudio recientemente publicado Prevention of violence against LGBTIQ+ youth: A systematic review of successful strategies en la revista ‘International Journal of Educational Research’, revisa la literatura científica sobre los principales programas y estrategias para la prevención de este tipo de violencia. 

Esta revisión sistemática se realizó consultando literatura científica en las principales bases de datos científicas. De la muestra se seleccionaron 41 estudios que mostraron programas y estrategias de éxito para revertir la realidad de discriminación y violencia contra las personas LGBTIQ+. Los estudios mostraron cómo el acoso y la intimidación homofóbica de los y las jóvenes LGBTIQ+ es un hecho cotidiano y generalizado en todo el mundo, afectando a personas independientemente de su clase o estatus social y con un impacto perjudicial y a largo plazo en el bienestar y la salud. También mostraron cómo aquellas iniciativas contra el acoso que se centran en la intervención de testigos frente al bullying promoviendo acciones comunitarias son cruciales para reducir el acoso, así como sus negativas consecuencias. Por ello, a continuación se incluyen aquellas intervenciones que han presentado impacto social en este sentido:

Algunas de las intervenciones “upstander” o de posicionamiento activo frente a la violencia en la literatura sobre violencia escolar identificadas en términos de su impacto social son las siguientes:

  • Modelo SAVE“, una intervención diseñada para ayudar a la comunidad educativa a desarrollar sus propios planes de intervención y sensibilizar a través de seminarios.
  • El modelo “Mejora de la Convivencia y la Competencia Comunicativa” (ICCC), que promueve la convivencia escolar positiva a través de interacciones verbales y no verbales.
  • El “Modelo Dialógico de Prevención y Resolución de Conflictos“, que crea un ambiente seguro a través de relaciones basadas en los principios del aprendizaje dialógico, teoría que pone en primer plano el diálogo igualitario y la solidaridad para mejorar el aprendizaje y la convivencia en el ámbito escolar.

Entre las intervenciones de posicionamiento activo frente a la violencia identificadas en la literatura sobre violencia de género, se encontraron las siguientes: el Programa ‘Green Dot’, el modelo de ‘Responsabilidad Comunitaria’ y las ‘Campañas de Carteles’. Y centrándose en intervenciones exitosas de “upstanders” relacionados con la comunidad LGBTIQ+, esta investigación muestra que es necesario fortalecer la educación inclusiva, promover la visibilidad de las personas LGBTIQ+ e implementar un enfoque comunitario para establecer un entorno más seguro. Se destacan las siguientes intervenciones de posicionamiento activo: las intervenciones comunitarias y los entornos educativos inclusivos; los espacios seguros LGBTIQ+, que están relacionados con menos incidentes de acoso reportados; y los programas de defensores y defensoras, que deben abordar cuestiones de género y transgénero.

Este estudio aporta información valiosa para prevenir el bullying así como sus negativas consecuencias hacia las personas LGBTIQ+. Además, nos ayuda a conocer algunas de las evidencias científicas que nos ayudan a mejorar la vida de todo el alumnado.

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