Investigaciones anteriores han demostrado que el estado serológico con respecto al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y la victimización por violencia por parte de la pareja íntima (Intimate Partner Violence por sus siglas en inglés – IPV) están correlacionados. Además, se ha informado sistemáticamente de que las personas transgénero corren un mayor riesgo de ser víctimas de IPV y de dar positivo en las pruebas del VIH que las personas cisgénero. 

Sin embargo, según las personas autoras de este estudio, Explaining the Relationship Between Intimate Partner Violence Victimization and Human Immunodeficiency Virus Status in Transgender and Nonbinary Individuals, no existen investigaciones anteriores que examinen las posibles explicaciones de la correlación entre el estado serológico respecto al VIH y la victimización por IPV en personas transgénero utilizando una muestra amplia e inclusiva. A nivel metodológico, se incluyó en el análisis a un total de 12.592 personas transgénero y no binarias de todo Estados Unidos. A través de un análisis probit bivariado de datos de la Encuesta Transgénero de Estados Unidos de 2015, este estudio examina las posibles explicaciones de la asociación entre el VIH y la victimización por IPV en una muestra de individuos transgénero. 

Los resultados respaldan investigaciones anteriores, que indican que el estado serológico respecto al VIH de una persona transgénero está significativamente correlacionado con su probabilidad de sufrir victimización por IPV. Además, se descubrió que la implicación de un/una participante en el trabajo sexual y otros comportamientos de riesgo (como el consumo excesivo de alcohol), explican en parte esta relación concurrente. Se observó que otras variables, como el control coercitivo y el abuso de medicamentos con receta, se correlacionaban significativamente con la victimización por IPV, pero no con el estado serológico respecto al VIH. 

También se examinaron y debatieron las relaciones entre las variables demográficas de los participantes, como su raza, sexualidad, sexo asignado al nacer, victimización por violencia de pareja y estado serológico respecto al VIH. 

A nivel de conclusión este estudio afirma que es imperativo que las organizaciones LGBTQ+ presten servicios destinados a proteger a las personas transgénero que sufren victimización por IPV y que también han dado positivo en la prueba del VIH mediante una mayor accesibilidad a la atención y una comprensión más profunda de las posibles relaciones en las que una persona puede estar involucrada. Este tipo de divulgación sería probablemente un primer paso importante para permitir que las personas transgénero se sientan más seguras en sus relaciones románticas, al mismo tiempo que se fomentan las prácticas sexuales seguras y un estilo de vida saludable, lo que aumentaría la calidad de vida en general. 

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