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Aproximadamente el 1,6% de las mujeres, según indica una reciente revisión exhaustiva de estudios mundiales, están afectadas por el Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM) sintomático.

Realizada por el Dr. Thomas Reilly y un equipo de la Universidad de Oxford, la investigación analizó datos de varias regiones para determinar la prevalencia del TDPM entre las mujeres y niñas que cumplían criterios diagnósticos estrictos. Sus conclusiones sugieren que aproximadamente el 1,6% de esta población, equivalente a unos 31 millones de individuos en todo el mundo, presenta síntomas compatibles con el TDPM.

Además, un porcentaje mayor, en torno al 3,2%, tenía diagnósticos provisionales, lo que indicaba una sospecha de TDPM, aunque sus síntomas no se habían medido de forma consistente a lo largo del tiempo para confirmar el diagnóstico. Estos hallazgos se publicaron recientemente en la revista Journal of Affective Disorders.

Los síntomas asociados al TDPM incluyen cambios de humor (como depresión y ansiedad), molestias físicas (como sensibilidad en los senos y dolor en las articulaciones) y desafíos cognitivos (como dificultad para concentrarse o problemas de memoria).

La Dra. Reilly, becaria de formación en investigación clínica del Consejo de Investigación Médica (MRC) de la Universidad de Oxford y especialista en la Clínica Nacional de Hormonas Femeninas del Hospital Maudsley, señala que la prevalencia real del TDPM puede superar el 1,6% debido a los estrictos criterios de diagnóstico, lo que sugiere que muchos casos pueden quedar sin diagnosticar. No obstante, los datos subrayan el impacto significativo del TDPM sintomático, que está fuertemente vinculado a la ideación suicida.

Además, News Medical informa que esta investigación hace hincapié en la falta de concienciación y formación de los profesionales sanitarios sobre el TDPM, lo que hace que a menudo las pacientes no reciban el apoyo adecuado ni el tratamiento apropiado. El Dr. Reilly aboga por mejorar la educación y la concienciación para garantizar una gestión y un apoyo eficaces a las personas afectadas por este trastorno.

El estudio, que incluyó datos de 50.659 mujeres participantes en 44 estudios de seis continentes, cuestiona las ideas erróneas más comunes sobre el TDPM, como considerarlo una medicalización de los síntomas menstruales normales o un síndrome exclusivo de las culturas occidentales.

Clare Knox, psicóloga organizativa y coautora del documento, que tiene experiencia personal con el TDPM, destaca la necesidad urgente de mejorar los procesos de diagnóstico, los planes de tratamiento eficaces y los sistemas de apoyo sólidos para las afectadas por el trastorno. Subraya la importancia de una investigación exhaustiva y de estrategias de salud pública para abordar y gestionar el TDPM, garantizando que las personas afectadas reciban el apoyo y la comprensión necesarios por parte de la sociedad.

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