Los datos muestran que Afganistán se ha convertido en uno de los países con más muertes durante el parto, con una mujer fallecida cada dos horas.

Mientras las autoridades políticas siguen sin atender a las organizaciones que exigen medidas para solucionar esto, según las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud, de 2017, en Afganistán mueren 638 mujeres por cada 100.000 nacimientos viables, frente a las 19 de Estados Unidos. Watterdl, director de la ONG Norwegian Afghanistan Committee (NAC), afirmó que se habían registrado 5.000 muertes maternas por cada 100.000 nacimientos en zonas remotas de Afganistán dónde prácticamente no existen servicios que puedan atender a las mujeres y niños/as.

La salud de las mujeres y niños y niñas debe ser una prioridad en un contexto en el que no pueden pedir ayuda y un país en el que han huido aquellas personas formadas que trabajaban en hospitales por miedo a represalias.

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