La representante de la unidad de igualdad, que asumió y mantuvo el cargo durante el mandato del rector que afirmó ante la prensa su amistad con el catedrático más reincidente, no solo no me ayudó en absolutamente nada, sino que aprovechó un acto público en septiembre de 2016, con la sala llena, para increparme delante de todo el mundo pidiendo que me retractara de lo que había explicado y pidiera perdón. Por haberme atrevido a explicar la situación del acoso sexual en el ámbito universitario, centrado en las principales resistencias para superarlo, principalmente el machaque a las víctimas por parte de las personas que tenían poder y responsabilidad para acabar con ello.

Más allá de las fotos y vídeos que tengo del momento, guardo también las evidencias que demuestran todos los apoyos que recibí gracias a los cuales logré denunciar el caso y ser la primera víctima en ganar un caso de acoso sexual en las universidades españolas. Entre ellos y muy importante, el apoyo del profesor Antonio Madrid, gracias al cual, entre otras muchas cosas me enteré de que había ganado, mientras la responsable de igualdad nos negó incluso el gozo de esta información. Antonio Madrid se ha posicionado siempre al lado de las víctimas y de las personas que nos han defendido, desarrollando, por ejemplo, conjuntamente, el primer estudio sobre el impacto social de las campañas de acoso y destrucción que los medios más amarillentos lanzaron contra CREA, el único centro de investigación que se había posicionado con las víctimas. El estudio, publicado en una de las revistas de más impacto científico mundial en ciencias sociales, evidenciaba las estrategias de algunos medios y la repercusión que esto tuvo para las víctimas y sus entornos.

En estos momentos vemos como, quienes más se cerraron a proteger al catedrático acosador más reincidente atacándonos a las víctimas y quienes nos apoyaron a ser supervivientes, ahora bajo la bandera del feminismo, atacan a personas como Antonio Madrid, responsabilizándole de complicidad a uno de los casos que ha vuelto a aparecer en los medios recientemente. Ocultando que en el momento que sucedieron los hechos, quien tenía la responsabilidad de actuar para proteger a la víctima era la misma responsable que me increpó ante el público, en aquellos momentos ocupando ya el cargo. A pesar del calumnia que algo queda, es tan sencillo como hacer un poco de trabajo de hemeroteca para descubrir las falsedades y la maldad que existe detrás de quien en vez de asumir responsabilidades ataca a quienes más se han posicionado.

Quienes hemos sufrido acoso en la universidad, sabemos de sobras quien nos ha apoyado y quien nos ha intentado machacar. Que cambien los colores de las banderas tanto como deseen que los hechos allí están.

Secciones: portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación